Mostrando entradas con la etiqueta ee.uu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ee.uu. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de abril de 2021

Cinco sugerencias de Wang Yi a EEUU sobre lazos bilaterales

 

BEIJING (Xinhua) - El consejero de Estado y ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, se comunicó hoy viernes por videoenlace con el Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos.

Wang señaló que los dos jefes de Estado trazaron el rumbo general para desarrollar los lazos entre los dos países. Sin embargo, la política de Estados Unidos hacia China aún no ha superado su malentendido de China, y el país no ha encontrado el camino correcto para tratar con China. Wang presentó cinco sugerencias a Estados Unidos sobre cómo ver las relaciones China-Estados Unidos desde una perspectiva estratégica. 

 Primero, Estados Unidos debe entender y ver el desarrollo de China objetiva y racionalmente. Segundo, Estados Unidos debe trabajar con China en un nuevo camino de coexistencia pacífica y cooperación de ganar-ganar. Tercero, Estados Unidos debe respetar y tolerar el camino y sistema que China ha elegido de manera independiente. Cuarto, Estados Unidos debe practicar el multilateralismo en un sentido real. Quinto, Estados Unidos no debe interferir en los asuntos internos de China.

 La sabiduría china señala que "un país que practique el hegemonismo está condenado al fracaso", y no que "un país definitivamente buscará la hegemonía al volverse más fuerte", señaló Wang. Indicó que el futuro de las relaciones China-Estados Unidos depende de si Estados Unidos puede aceptar el ascenso pacífico de China y de si reconoce que el pueblo chino tiene derecho a buscar una vida mejor. 

 Tras señalar que la democracia no es Coca-Cola, que promete el mismo sabor en todos los sitios del mundo, Wang dijo que Estados Unidos debe respetar el camino y el sistema elegidos de manera independiente por China. Wang dijo que espera que Estados Unidos practique el verdadero multilateralismo. Con respecto a Taiwan, Wang enfatizó que jugar "la carta de Taiwan" es "jugar con fuego" y exhortó a Estados Unidos a apegarse estrictamente al principio de una sola China y a cumplir los compromisos de los tres comunicados conjuntos China-Estados Unidos. Wang dijo que el "genocidio" y el "trabajo forzado" son grandes mentiras fabricadas por motivos políticos sobre asuntos relacionados con Xinjiang de China. 

 En respuesta a los más recientes acontecimientos en Hong Kong, Wang dijo que la parte estadounidense debe respetar los esfuerzos del Gobierno chino por implementar el principio de "un país con dos sistemas". China nunca participa en coerción y se opone a la coerción de otros países, agregó Wang. Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, presidió la reunión que contó con cerca de 500 participantes en Estados Unidos. Foto: Sputnik

martes, 27 de abril de 2021

México ahuyenta la inversión extranjera excepto la de China

 

Las compañías del gigante asiático conquistan terreno discretamente y ganan contratos gubernamentales
Los ataques a empresas extranjeras son ya el sello de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. En repetidas ocasiones, ha dicho que vinieron a México a “saquear” y firmar contratos “leoninos” que “abusan” del erario. En particular, destaca a empresas de energía españolas y mineras canadienses, en ocasiones generando fricciones diplomáticas. Pero China, país cuyas compañías han ido conquistando terreno discretamente en México, no sufre de la hostilidad del presidente. Por el contrario, sus firmas han ganado contratos gubernamentales. Desde su victoria electoral a mediados de 2018, la inversión privada en México ha ido cayendo y la retórica anti-empresarial del Gobierno ha sido un factor. López Obrador canceló un aeropuerto que, en ese momento, era la obra de infraestructura más grande del país. Canceló también una planta cervecera de capital privado. Esto ha llevado a muchas empresas a salir del país o frenar sus planes. Mientras tanto, la inversión directa por parte de empresas chinas ha ido escalando. De acuerdo con un estudio publicado el 31 de marzo por el académico Enrique Dussel, del Centro de Estudios China-México (Cechimex) de la Facultad de Economía de la UNAM, el año pasado México fue el mayor receptor de inversión extranjera directa china entre sus pares en América Latina. Le siguieron Chile y Brasil, en ese orden.

 El Gobierno de la Ciudad de México anunció en noviembre que el consorcio ganador del contrato por 37.000 millones de pesos (unos 1.860 millones de dólares) para rehabilitar una línea del metro fue la empresa china Innovación Tecnológica Cinotec. Hace un año, el Gobierno federal difundió que el ganador de la licitación para la construcción del primer tramo del Tren Maya, una obra enfocada al turismo y emblemática de la Administración, fue el Consorcio Mota-Engil México en asociación con China Communications Construction Company (CCCC).

 La propuesta asciende a 13.400 millones de pesos y se espera que CCCC y Mota-Engil se vuelvan a asociar para el tramo cinco del tren. Ignacio Martínez, investigador del Cechimex, asegura: “La inversión China en el país no es cuantiosa, pero es muy importante”. Y añade: “Si bien no son los grandes proyectos que se ven en el sector de hidrocarburos, está en proyectos muy importantes para el país. Hay mucha presencia de empresas chinas que pasa desapercibida”. Sin anuncios Martínez ha rastreado, a través de conversaciones con empresarios y funcionarios, inversiones chinas en componentes de automoción y en el sector aeroespacial en Estados como San Luis Potosí, Chihuahua, Querétaro, Nuevo León y Jalisco. “No se hacen anuncios”, explica, “no es información pública aunque no se encubre. Es solo que no se da mucha difusión.

 En algunos casos se anuncia el nombre de la empresa mexicana que gana una licitación y poco se dice que está acompañada de una empresa extrajera, en estos casos, de China”. CCCC, la empresa ganadora del primer tramo del Tren Maya, fue sancionada por el Banco Mundial por llevar a cabo prácticas fraudulentas en Filipinas. Sin embargo, ya que la inhabilitación terminó en 2017, el Gobierno mexicano dijo que no se puede excluir de una licitación a empresas “con sanciones no vigentes”. La revista Diálogo Chino documentó otros antecedentes de CCCC, incluyendo la sospecha de corrupción en una obra ferroviaria en Malasia y una acusación a una de sus subsidiarias por parte del Gobierno de Bangladés por presuntos pagos de comisiones ilegales.

 En Tanzania también fue acusada de corrupción en la construcción de un puerto, y en Brasil, fiscales locales investigaron si la empresa sacó provecho de la venta de títulos de propiedad de forma irregular como parte de las obras de otro puerto. El sector energético es el más golpeado desde la llegada de López Obrador. El mandatario ha enviado al Congreso dos iniciativas de ley, una en materia de electricidad y otra de hidrocarburos, que buscan devolver el control del mercado a las empresas del Estado. López Obrador ha recurrido también a los reguladores para obstaculizar la emisión de permisos que las empresas privadas necesitan para operar. Las energías renovables han sido foco de particular atención tanto de López Obrador como del director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, quien ha arremetido en contra, argumentando que no son confiables y no son baratas como se presume.

 Es por esto que a muchos en el sector sorprendió la compra de Zuma Energía, una de las eólicas más grandes del país, por la empresa china State Power Investment Corporation por un monto no revelado. Claudio Rodríguez-Galán, abogado en la firma Thompson & Knight, especializada en materia energética, dice que hay algunos matices que llaman la atención: “Después de varios intentos de compras internacionales, fue precisamente la empresa estatal china de energía eléctrica la que los acabó adquiriendo. Para mí en particular, que llevo 20 años en el sector, me llamó mucho la atención que, habiendo varios rechazos de otras empresas, principalmente americanas y europeas a la oferta de venta, sea una empresa china la que dijo ‘yo no tengo ningún problema, yo te compro”. Rodríguez-Galán apunta: “Ellos están viendo algo que los demás no están viendo. 

China está viendo algo, o sabe algo, que las inversiones que no son chinas no vieron. O, tal vez, por el contrario, hay algo que sí vieron y por eso decidieron no invertir”. Geopolítica e inversión La política del presidente López Obrador ha sido alinearse con los gobiernos de izquierda en Bolivia, Argentina, Venezuela y Cuba, agrega el abogado. “Creo que eso puede ser un antecedente directo de que la geopolítica actual está enfocada claramente hacia gobiernos que, si bien no son comunistas, son de corte social progresista”, agregó. El artículo 32 del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, T-MEC, prohíbe a los firmantes suscribir acuerdos con países que no tengan una economía de libre mercado. 

A esta cláusula se le conoce como la “cláusula anti China”. En el momento en que el T-MEC se estaba negociando en 2019, el entonces jefe de la Oficina de la Presidencia de López Obrador, Alfonso Romo, dijo en una conferencia que la Administración del presidente Donald Trump solicitó a México no aceptar inversión china en proyectos estratégicos. Trump salió y llegó Joe Biden. Pepe Zhang, analista e investigador del centro de estudios sobre América Latina Adrienne Arsht en el Atlantic Council, dice: “Algo que ha sido consistente entre la Administración de Trump y la Administración de Biden aquí en Washington es que China se ha convertido en una de las principales prioridades de política exterior”. Y añade: “Y parte de eso es la seguridad nacional. Si miramos a través de esta lente a México, que está tan profundamente integrado en el bloque de inversión comercial de América del Norte y tiene una fuerte relación con Estados Unidos, es razonable que Washington esté muy atento a cuál sería la presencia comercial china en México”. “Habiendo dicho eso, no creo que estemos viendo nada tan dramático que Washington esté presionando activamente a México o diciendo ‘ustedes tienen que repensar su comercio de inversiones’. 

No creo que estemos allí todavía”, agregó Zhang en entrevista telefónica. Armando De Lille, abogado en Baker Mckenzie especializado en comercio internacional, opina que la inversión china en México es imparable. De Lille, autor de publicaciones académicas sobre la relación del país con el gigante asiático, afirma: “Hay una realidad que es que China es uno de los grandes jugadores en el mercado global, tanto en la parte de inversión en otros países como en la exportación. Es una fuerza económica imbatible ahora para ningún país. No veo la manera en que no vaya a meter sus manos en todos los mercados atractivos, y México es uno de ellos”. Las expectativas han sido, desde hace por lo menos una década, que China llegaría a México con grandes inversiones comparables con aquellas que hacen empresas estadounidenses, hoy en día fuente de la mayor inversión extranjera directa en México. Pero no ocurrirá tan fácilmente, apunta De Lille. 

“Ellos quisieran una zona libre donde puedan invertir en manufactura y comercialización con libertad absoluta y sin pagar impuestos”, como lo hacen, por ejemplo, en las zonas francas en Costa Rica y otros países en donde operan bajo un régimen económico especial. “Los chinos siempre buscan una situación de ventaja que en México, por el estado de derecho, no se les puede poner en charola de plata”.

lunes, 26 de abril de 2021

Otra ronda Estados Unidos enviará 60 millones de vacunas de AstraZeneca a otros países

 

La portavoz de la Casa Blanca prevé que las primeras 10 millones de dosis serán distribuidas en las próximas semanas ANTONIA LABORDE Washington - 26 ABR 2021 - 17:04 GMT-3
Estados Unidos enviará 60 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca contra el coronavirus a otros países, ha anunciado este lunes el asesor de la Casa Blanca en el grupo de respuesta de coronavirus, Andy Slavitt. El anuncio se materializará en los próximos meses, una vez que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) autorice el uso del fármaco, aún pendiente en EE UU, y se hayan fabricado millones de fármacos. 

Varios organismos internacionales llevan semanas presionando a la Administración de Joe Biden para que done parte de sus vacunas sobrantes a los países donde la pandemia está descontrolada o no cuentan con vacunas suficientes para proteger a su población. MÁS INFORMACIÓN México busca envasar la vacuna rusa Sputnik V Estados Unidos reanuda el uso de la vacuna de Janssen Nace una nueva estrategia de vacunación para evitar 50 millones de muertes “Para ser claros, en este momento, tenemos cero dosis disponibles de la vacuna AstraZeneca”, ha apuntado este lunes Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca.

 En una rueda de prensa agregó que después de la revisión de la FDA, prevista para las próximas semanas, podría haber 10 millones de dosis disponibles. Luego, probablemente en mayo o junio, las 50 millones restantes se podrán repartir en tandas. “Así que esto no es inmediato”, agregó. El anuncio se produjo después de que Biden hablara con el primer ministro de la India, un país donde, en medio de una escasez de elementos médicos, se han registrado 354.000 casos este lunes, un récord mundial. 

La Casa Blanca publicó en un comunicado que la potencia mundial se comprometió a que ambos países “trabajarán en estrecha colaboración en la lucha contra la Covid-19”. Poco más de la mitad de la población adulta de Estados Unidos cuenta con al menos una dosis de alguna de las tres vacunas ofrecidas en el país: Pfizer-BioNTech, Moderna y la de Johnson & Johnson, que este fin de semana volvió a distribuirse después de 11 días de restricción por los raros y remotos casos de trombos. 

Para julio, la potencia mundial va a tener un excedente de 300 millones de inyecciones, según un informe del Centro de Innovación en Salud Global de Duke basado en el contrato que firmó el Gobierno estadounidense con AstraZeneca. En este contexto de excedentes de vacunas en EE UU, la comunidad internacional le ha pedido a Washington que sea más generoso con los países pobres. Estados Unidos todavía debe definir con qué países “compartirá” las dosis sobrantes de AstraZeneca. El mes pasado, Washington donó cerca de cuatro millones a México y Canadá, quienes han solicitado su ayuda. “Estamos en el proceso de planificación en este momento”, aclaró Psaki cuando se le preguntó sobre el destino de los fármacos. Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves informativas de la actualidad de la región.

lunes, 5 de febrero de 2018

El ‘Secretario’ de los EE.UU., llega a Perú para abordar un posible embargo petrolero al régimen de Maduro

El ‘Secretario’ de los EE.UU., llega a Perú para abordar un posible embargo petrolero al régimen de Maduro
Escribe: Suriel Chacon

 Uno de los hombres más poderosos del mundo, nos referimos al ‘secretario de Estado’ de los EE.UU., Rex W. Tillerson, llega hoy, en horas de la tarde, al país de los Incas, Perú, con el objeto de sostener reuniones privadas con el actual presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski Godard y con la ministra de Relaciones Exteriores, Cayetana Aljovín, y, así, abordar un delicado tema de la región: la crisis humanitaria de Venezuela a causa del régimen tiránico de Nicolás Maduro Moros. Cabe añadir que Tillerson no solo visitará de manera oficial a Perú, sino a casi todos los países que integran el Grupo de Lima (México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica), liderado por Kuczynski: es importante agregar que el tema principal de estas reuniones es sobre un posible embargo petrolero al régimen de Maduro Moros, decisión que está por verse y, de ser aprobada, por los países de la indicada asociación, el dictador estaría en serios aprietos económicos. Es la primera vez que Rex W. Tillerson hace estos esfuerzos oficiales para obtener el permiso de los países de América Latina. Las fuentes oficiales señalan que Rex está de visitas por esta región del mundo para robustecer su relación bilateral, su agenda política internacional y ver los preparativos para la ‘Cumbre de la Américas’, que se realizará el 14 y 15 de abril de 2018. No obstante, fuentes extraoficiales precisan que su motivo principal sería Venezuela y las medidas que Trump va a tomar, en las próximas semanas, contra el Castrochavismo. DATO IMPORTANTE: Tillerson sostendrá una reunión hoy con Aljovín.

lunes, 28 de agosto de 2017

lunes, 4 de mayo de 2015

El huracán del acuerdo Transpacífico


por Andrés Oppenheimer

Cuando el presidente Barack Obama y el primer ministro japonés Shinzo Abe se reunieron la semana pasada en Washington para negociar la creación de un mega bloque comercial de la Cuenca del Pacífico, la mayoría de los países latinoamericanos no le prestaron ninguna atención a la noticia. Sin embargo, deberían estar siguiendo esto muy de cerca, porque podría ser un huracán comercial que sacudirá a todas las economías de la región.

El planeado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) comenzaría con 12 países, incluyendo algunas de las mayores economías del mundo, y trataría de contrabalancear el creciente poderío económico de China. Si se materializa, será el acuerdo comercial, regulatorio y de inversiones más grande del mundo.

Además de los Estados Unidos y Japón, las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico incluyen a Taiwán, Singapur, Australia, Canadá, México, Perú y Chile. El acuerdo podría ayudar a algunos países de América Latina — en particular a México — , pero podría dejar a Brasil, Argentina y Venezuela aún más aislados de la economía global.

La reunión entre Obama y Abe en la Casa Blanca fue descrita por funcionarios estadounidenses como fundamental para desbloquear las disputas entre los dos países sobre automóviles y cuestiones agrícolas que habían estancado las negociaciones para el TPP, iniciadas hace tres años. Japón, la tercera economía más grande del mundo, es una pieza clave del acuerdo.

Una declaración conjunta al final de la reunión señaló que los dos presidentes hicieron “progresos significativos” en las negociaciones. Obama está tratando de obtener la autorización del congreso de Estados Unidos para firmar el acuerdo de comercio por la “vía rapida”, sin enmiendas legislativas posteriores.

Los economistas tienden a coincidir en que en América Latina, México estaría entre los más beneficiados por este acuerdo. México está muy integrado a la economía de Estados Unidos, y las fábricas mexicanas que producen piezas automotrices y otros componentes para multinacionales estadounidenses se beneficiarían de mayores exportaciones de Estados Unidos a Asia.

Pero Chile y Perú, los otros dos países latinoamericanos que participan en las negociaciones, no se verían tan beneficiados. Chile ya tiene acuerdos comerciales con todos los países miembros del propuesto acuerdo transpacífico, y se enfrentaría a la nueva competencia de Vietnam y otros países asiáticos para sus exportaciones de alimentos y verduras al mercado estadounidense.

Pero los mayores perdedores serían Brasil, Argentina, Venezuela, y otros países que han vivido principalmente de sus exportaciones de materias primas, y que necesitan diversificar sus exportaciones y abrir nuevos mercados para crecer a largo plazo. Si no se integran a alguno de los grandes mega bloques comerciales que se están gestionando en Europa y Asia, se quedarán fuera de juego.

“Los países de América Latina que queden fuera de estos mega bloques comerciales tendrán más dificultades para acceder a los mercados más grandes del mundo”, dice Osvaldo Rosales, jefe del departamento de Comercio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe ( CEPAL) de las Naciones Unidas. “Van a tener desventajas arancelarias y regulatorias”.

Los países de América Central, que ya tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, están preocupados de que el proyectado acuerdo transpacífico los ponga en desventaja con Vietnam, que podría exportar productos textiles, café, plátanos y piñas a precios más baratos al mercado estadounidense.

El Presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, me dijo en una entrevista que los presidentes centroamericanos ya han estado hablando entre sí acerca de la necesidad de obtener más información sobre el acuerdo tranpacífico. Las negociaciones se están llevando a cabo con un “rígido secretismo”, se quejó.

“Hay que preparase, porque somos países pequeños, con economías débiles, con poblaciones escasas, y frente a estos grandes procesos de cambio internacional, tenemos que estar permanentemente dispuestos a asumir esos retos con mucha rapidez”, me dijo Solís.

Mi opinión: Estoy de acuerdo. Los países latinoamericanos, que juntos representan apenas el 8 por ciento del comercio mundial, corren el riesgo de convertirse en una porción aún menor del pastel del comercio mundial si no se integran a uno o más de los bloques mayores.

Muy pronto, el mundo podría estar dividido en tres mega bloques comerciales: el acuerdo transpacífico, el acuerdo transatlántico entre Estados Unidos y la Unión Europea (conocido como la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones), y el acuerdo transasiático entre China, India y Japón para crear una Asociación Económica Regional Integral en Asia.

Algunos países de América Latina — México, Chile y Perú — ya están participando en el acuerdo transpacífico. En cuanto a Brasil, Argentina, Venezuela y otros, podrían terminar aún más aislados de los mercados más grandes del mundo si se siguen quedando dormidos.

sábado, 17 de enero de 2015

Guevara y Frondizi: de Punta del Este a Olivos



por Roelio Alaniz
Richard Goodwin era el representante de Kennedy en Punta del Este. Joven -veintinueve años- inteligente, desenvuelto, una versión latina del “americano impasible”, se reunió con Guevara en la casa de una familia uruguaya que ese día celebraba una fiesta familiar. Allí se terminó de darle forma a la visita de Guevara a Buenos Aires. Los objetivos seguían siendo los mismos: por parte de la diplomacia yanqui, esforzarse para que Cuba no se abrazara a Rusia. Y por su lado, Guevara insistía en que se dejara a Cuba elegir su propio destino.

Goodwin admitió ante Kennedy que Guevara había sido sincero y previsible. Lo describió como un hombre seguro de sí mismo y poco amigo de las sobreactuaciones revolucionarias. Su planteo básico fue que Cuba estaba realizando una revolución, que las empresas norteamericanas expropiadas no serían devueltas, aunque podrían negociarse algunas compensaciones a cambio de ciertas concesiones; que la revolución tenía un líder que se llamaba Fidel Castro; que el rumbo socialista era irreversible y que el sistema político estaría fundado en el partido único.

Importa destacar que en esa reunión, Guevara reclamó para Cuba seguir perteneciendo al concierto de las naciones latinoamericanas y que, si se respetaba el principio de autodeterminación, Cuba se comprometía a no exportar la revolución, no alterar la relación con Guantánamo y, mucho menos, enviar armas a insurrectos de otros países. Aclaró, eso sí, que Cuba no podía impedir que su revolución fuera un ejemplo para militantes revolucionarios latinoamericanos.

En realidad, la reunión se realizó en un clima de escepticismo que los buenos modales diplomáticos no pudieron disimular. Para Kennedy, Cuba era una causa perdida; y para el Che, la revolución, además de irreversible, no tenía otro destino que aliarse con la URSS, un destino que al Che no lo terminaba de conformar pero no tenía otra alternativa. Fiel a su estilo algo burlón y algo arrogante, Guevara no se privó de decirle a Goodwin que le agradecía a Kennedy la invasión de Bahía Cochinos, porque gracias a ella la revolución estaba más fuerte que nunca.

El Che llegó a Punta del Este con toda su comitiva el 5 de agosto de 1961. Tres días después habló en la reunión de cancilleres. Lo hizo de pie y luciendo su traje verde oliva. Por supuesto, fue la estrella de la jornada. Lo acompañaron en esos días amigos porteños y periodistas de izquierda. Un rol importante cumplió Chiquita Constenla, esposa de Pablo Giussani, directores de la revista Che, nombre que no tenía que ver con Guevara.

Constenla, quien parece que en algún momento pudo haberse sentido atraída por el revolucionario, no dejó de destacar que además de burlón y retraído, tenía serios problemas con su asma y una cierta inclinación a la crueldad. Lo importante, de todos modos, fue la propuesta que le hicieron. Según Constenla, le sugirieron que participara en el proceso electoral abierto ese año en la Argentina. En la ciudad de Buenos Aires, Alfredo Palacios era candidato a senador, y su principal bandera electoral era la revolución cubana. Constenla le sugirió al Che que se sumara a esa candidatura, algo que el Che tomó en broma y luego rechazó en toda la línea. “Soy el ministro de una revolución; no tengo ganas de ser un politiquero porteño”. No obstante manifestó sus simpatías por Palacios, a quien le dedicó su libro “La guerra de guerrillas”. La dedicatoria es también una ironía: “Al doctor Alfredo Palacios, que cuando yo era niño ya hablaba de la revolución”. Eso y decirle que se había pasado la vida hablando pero sin hacer nada importante, era más o menos lo mismo. Constenla persistió con sus reclamos. Le planteó a Guevara que si era candidato y ganaba, los militares anularían la elección, un pretexto excelente para iniciar la lucha armada en la Argentina. El Che la escuchó y sin dejar de sonreír movió la cabeza diciendo que no.

En ese clima es que se organizó la entrevista con Frondizi en la residencia de Olivos. La diplomacia del gobierno argentino era, sobre este tema, más o menos previsible. Frondizi reivindicaba la autodeterminación de los pueblos, rechazaba por lo tanto todo tipo de intervencionismo norteamericano, pero al mismo tiempo criticaba el rumbo comunista de la revolución. Con palabras diferentes, ésa era la posición sostenida por la mayoría de los partidos políticos argentinos, incluido el peronismo proscripto.

Para todos, el rumbo de Cuba era evidente e irreversible, pero nadie quería darle luz verde a los yanquis para que hicieran lo que se les diera la gana. En el caso de Frondizi, su táctica diplomática incluía una vuelta de tuerca interesante. Para los dirigentes de la Ucri, la revolución cubana era algo así como un mal necesario del que se podían obtener algunas ventajas
.
Así lo expresaron en una de sus intervenciones: la alternativa en América Latina era desarrollismo o revolución marxista. Ese imperativo debía asumir Washington. La Alianza para el Progreso promovida por Kennedy se orientaba en esa dirección. Se hablaba de alrededor de veinte mil millones de dólares para que América Latina iniciara su desarrollo.

O sea que, para Frondizi, la presencia de una Cuba revolucionaria venía muy bien a la hora de presentar sus reclamos ante los Estados Unidos. En ese marco, el presidente argentino dispuso, además, hacer gestiones para que Cuba no saliera del sistema latinoamericano, sin dejar en ningún momento de poner en evidencia que Cuba y la Argentina encarnaban dos modelos opuestos.

Por supuesto que los ignorantes militares argentinos no entendieron ni jota de la sutileza y los alcances de la estrategia frondicista. Como elefantes en un bazar, arremetieron contra el presidente argentino acusándolo de comunista y aliado de Castro. Años después, muchos de esos militares adherirían al desarrollismo, pero ya se sabe que en política se exige tener razón a tiempo.

El Che se fue de Buenos Aires el mismo 18 de agosto, pero los problemas quedaron. Al otro día, una bomba estalló en la casa de su tío Fernando Guevara Lynch, domiciliado en calle Arenales. La tarde anterior, Frondizi sostuvo una reunión de hacha y tiza con los jefes militares, algunos de los cuales se atrevieron a pedirle la renuncia. Frondizi maniobró con su consumada habilidad y una vez más logró que se pelearan entre ellos, aunque siete meses después será derrocado por los mismos militares que en agosto le habían perdonado la vida.

La reunión con los altos oficiales duró casi dos horas. Previendo un golpe de Estado, Frondizi había dejado un discurso grabado para que fuera emitido por cadena nacional. Superada la encerrona castrense, esa misma noche Frondizi se reunió con Rogelio Frigerio, Arnaldo Musich, Cecilia Morales y un jovencísimo Oscar Camilión. Allí informó sobre las tratativas realizadas con Guevara y los pormenores de la reunión con los militares.

Frondizi siempre se refirió con mucho respeto a Guevara. En declaraciones hechas al periodista Hugo Gambini, lo definió como “un temperamento idealista, decidido y convencido de sus verdades, aunque profundamente equivocado”. Ponderó su tacto diplomático y se refirió a sus convicciones revolucionarias a las que se mantuvo leal hasta el día de su muerte. Recordó, al pasar, que refiriéndose a una guerrilla en América Latina, Guevara le dijo que ella no tenía destino porque carecía del apoyo del pueblo. ¿No se lo ocurrió pensar lo mismo en Bolivia? se preguntó Frondizi.

Guevara, por su parte, se limitó a calificarlo como un burgués lúcido, es decir, un político que según su criterio defendía una causa injusta, pero lo hacía honestamente y con el talento necesario como para comprender las complejidades de los procesos históricos.

Como se sabe, Guevara llegó a Uruguay y en el acto marchó hacia Brasil, donde fue recibido por el presidente Janio Quadros, quien le entregó la Orden de Cruzeiro de Sol. Fue el último acto público del presidente brasileño: cinco días después fue derrocado por los militares. El ciclo empezaba a cerrarse y consumía a sus principales protagonistas. Janio Quadros fue el primero; meses después, Frondizi será depuesto en la Argentina; dos años más tarde John Kennedy será asesinado en Dallas; y en octubre de 1967, el Che Guevara morirá en Bolivia.<

Noticias que interesan