Mostrando entradas con la etiqueta fallecio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fallecio. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de julio de 2021

Dolor en el automovilismo: murió Agustina Di Palma, hija de Patricio y nieta del recordado Luis Rubén

 

Tenía 22 años y sufrió una infección que la atacó los pulmones. Estuvo internada desde mayo. En 2018 recibió un trasplante de riñón y su padre fue el donante
El Pato Di Palma y Agustina Profundo pesar en el ambiente del automovilismo por el fallecimiento de Agustina Di Palma, hija de Patricio Di Palma y nieta del recordado Luis Rubén Di Palma. La joven de 22 años estaba internada desde mayo en el Hospital Italiano de Buenos Aires, ubicado en el barrio de Almagro, luego que se le detectara un hongo denominado Pneumocystis, que ataca los pulmones. 

 Esta infección fue detectada a principios de mayo y le produjo una importante fatiga muscular, por lo que los médicos decidieron intubarla. El ambiente siguió desde cerca su situación y por las redes sociales se le transmitieron deseos de pronta recuperación. Por esa vía también fueron publicados los pedidos de donación de sangre. Si bien tuvo algunas leves mejorías, el cuadro se agravó en los últimos días. Hoy su hermano Dino confirmó su fallecimiento en su cuenta de Instagram y la despidió con un breve texto en una historia: “Hasta el último latido de la mano. Gracias por esperarme, nadie puede haber tenido una mejor hermana. 22:31 nos fuimos juntos. Te voy a extrañar mucho, sé que sabes lo mucho que te amo y gracias por ser mi hermana. ¡Nunca me voy a olvidar de vos! Te amo mi angelito”. Luego Dino publicó en su perfil un extenso mensaje donde relata que “nos agarramos de la mano y hasta tu último latido no te solté! Fue algo muy único! El doctor vino a darnos la noticia que Agustina de a poco se iba a ir yendo. Estuvimos dos horas a la espera y le dije a Agus después de esas dos o 3 horas dame 10 minutos que tomo aire y vuelvo así nos vamos los dos. 

Me esperaste hasta que volví, te agarre de la mano y empezaste a bajar las pulsaciones, jamás voy a olvidar eso”. “¡Gracias mi amor por eso, gracias por hacerme sentir ese amor tan único! Fuiste y serás siempre el amor de mi vida! Te amo y voy a extrañar mucho hermanita. Gracias por tanto y sabés lo mucho que te amo. Cuidanos mucho desde donde estés”. Cabe recordar que en junio 2018, Agustina recibió un trasplante de riñón debido a un síndrome nefrótico y su padre fue el donante. El trasplante fue exitoso y los dos se encontraron en buen estado de salud tras la intervención. 

 “Mi papá no lo dudó ni un segundo. Al tratarse de su hija, era el primero que quería donar”, contó en su momento Dino al diario Crónica. Y agregó: “Agustina podrá tener una vida normal después de los seis meses del trasplante. Va a dejar todo lo que venía haciendo hasta ahora, solamente se tiene que cuidar con las comidas”. El Pato, de 50 años, es uno de los cuatro hijos del Loco Di Palma, uno de los máximos ídolos del automovilismo nacional. 

Entre los principales méritos del Negro, tal como se lo conoce, se encuentra tu título en la Clase 3 de TN en 2005 y subcampeón de Turismo Carretera en 2006, donde corrió 168 carreras, de las cuales ganó cinco. Consiguió una pole position, triunfó en 11 series y logró subir 12 veces al podio. También fue ganador en casi todas las categorías donde compitió. En tanto que Marcos Di Palma, tío de Agustina, también se refirió a lo sucedido en su cuenta de Instagram. “Sos libre. Volá alto, lo más alto mi bella”, manifestó el ex piloto, actual Diputado de la Provincia de Buenos Aires por el Frente de Todos. SEGUIR LEYENDO

viernes, 16 de julio de 2021

Muere un periodista de Reuters en un enfrentamiento entre las tropas afganas y los talibanes

 

Danish Siddiqui, que ganó el Pulitzer de Fotografía, ha fallecido cerca de un cruce fronterizo con Pakistán, según ha comunicado un comandante afgano a Reuters
El periodista indio de Reuters Danish Siddiqui, que ganó el Premio Pulitzer de Fotografía en 2018 como parte del equipo de esta agencia de noticias que cubrió la crisis de los refugiados rohinyás, ha muerto este viernes en Afganistán mientras cubría un enfrentamiento entre las tropas de este país y los combatientes talibanes cerca de un cruce fronterizo con Pakistán, según ha comunicado un comandante afgano. 

Las fuerzas especiales afganas habían estado luchando para recuperar el área principal del mercado de Spin Boldak cuando Siddiqui y un alto oficial afgano murieron en una ofensiva con fuego cruzado de los talibanes, según ha explicado el funcionario a la propia agencia Reuters. Siddiqui, de unos 40 años de edad, se incrustó como periodista a principios de esta semana con las fuerzas especiales afganas con base en la provincia sureña de Kandahar e informó en los últimos días sobre los combates entre comandos afganos y combatientes talibanes. 

“Estamos buscando urgentemente más información, trabajando con las autoridades de la región”, han escrito en un comunicado el presidente de Reuters, Michael Friedenberg, y la editora en jefe, Alessandra Galloni. “Danish fue un periodista sobresaliente, un esposo y padre devoto, y un colega muy querido. Nuestros pensamientos están con su familia en este momento terrible”, han añadido en el texto. Siddiqui comunicó a Reuters a primera hora de este viernes que había sido herido en el brazo por metralla mientras informaba sobre el enfrentamiento.

 Fue tratado y se estaba recuperando cuando los talibanes se retiraron de los combates en Spin Boldak. Siddiqui se encontraba hablando con varios comerciantes cuando los talibanes atacaron otra vez, según el relato del comandante afgano. Reuters no ha podido verificar de forma independiente cómo se reanudaron los combates descritos por el oficial militar afgano, que pidió no ser identificado antes de que el Ministerio de Defensa de Afganistán hiciera pública la muerte del periodista. Siddiqui, además de formar parte del equipo de fotografía de Reuters que ganó el Premio Pulitzer de Fotografía en el año 2018 por documentar la crisis de refugiados rohinyás, era fotógrafo de esta agencia desde 2010. 

Su trabajo abarca la cobertura de las guerras en Afganistán e Irak, la crisis de refugiados rohinyás, las protestas de Hong Kong y los terremotos de Nepal. Los combatientes talibanes se hicieron con el área fronteriza el pasado miércoles. Se trata del segundo mayor cruce en la frontera con Pakistán y uno de los objetivos más importantes que han logrado durante su rápido avance por todo el país tras el comienzo de la retirada de las tropas de Estados Unidos del territorio.

jueves, 15 de julio de 2021

Murió por coronavirus la esposa del Coco Basile: el sentido mensaje de Racing

 

Nilda Chiangaglini fue su compañera desde los días del ex defensor en la Academia. “La institución acompaña al Coco, su familia y seres queridos en este doloroso momento”, publicó la entidad de Avellaneda
Son días de profundo dolor para Alfio Basile y toda su familia. En horas de la mañana del jueves falleció Nilda Chiangaglini, esposa de Coco y madre de Alfito, Natacha y Sabrina. Cuqui, como la conocían sus seres queridos, estaba internada y murió a causa del coronavirus. 

Es que la pareja se había contagiado de Covid, pero el entrenador con pasado en Racing se recuperó cuando recibió la vacuna rusa Sputnik V. La pareja se había casado durante los días en los que Basile era un férreo defensor de la Academia y se había convertido en ídolo del club albiceleste con los títulos de la Copa Libertadores y la Copa Internacional. “Racing Club lamenta profundamente el fallecimiento de Nilda Chiangaglini, hincha del club y esposa de Alfio Basile. La institución acompaña al Coco, su familia y seres queridos en este doloroso momento”, informó la entidad de Avellaneda en su cuenta oficial de Twitter. 

 Cuqui acompañó al ex DT de la Selección durante toda su carrera. Permanecieron juntos incluso cuando el entrenador incursionó en el Atlético Madrid de España y el América de México. Cabe señalar que en junio Basile estuvo internado en una sala común de una clínica porteña por un cuadro de neumonía bilateral provocada por el coronavirus. Durante ese episodio, el DT mantuvo la fiebre controlada y no necesitó de respiración asistida.

 El estratega bicampeón de América en 1991 y 1993 con el seleccionado argentino convivió junto a su esposa en Palermo, donde se instaló desde su última participación en la dirección técnica de la Academia. El temperamental ex zaguero dirigió a la selección argentina en el Mundial de Estados Unidos 1994, el último disputado por Diego Armando Maradona, y en el que quedó eliminada en octavos de final ante Rumania. 

 En su etapa como entrenador, Basile acumuló siete títulos a nivel clubes, uno con Racing (Supercopa de 1988), cinco con Boca y el restante con América de México, mientras que con el seleccionado consiguió cuatro trofeos, dos Copas América, una Copa Confederaciones y una Artemio Franchi. Fue el único técnico del mundo en haber dirigido a Messi y a Maradona.

lunes, 5 de julio de 2021

Murió Marta, la mamá de Ricardo Fort

 La cantante lírica, quien se hizo conocida con el desembarco de su hijo en los medios, tenía 86 años y estaba internada desde 2019 por un ACV. Se había casado con Carlos, el heredero de la fábrica de chocolates Fel-Fort

Murió a los 86 años Marta Fort, la mamá del recordado Ricardo. Según pudo saber Teleshow, la también cantante lírica falleció esta mañana por una arritmia. Estaba internada desde hacía dos años y medio como consecuencia de un ACV. Como es costumbre de la familia, sus restos no serán velados, sino que irán directamente al cementerio del Memorial, en Pilar, y descansará al lado de su hijo. 

 Marta Campa, como era el verdadero nombre de la abuela de Martita y Felipe Fort, se encontraba en el centro de rehabilitación Basilea, ubicado en la calle Solís, en el barrio de Monserrat. Madre además de Jorge y Eduardo, se había casado con Carlos Fort, el heredero de la reconocida fábrica de chocolates, quien falleció hace más de una década. Según allegados a la familia, las causas de su partida estaban ligadas a su edad, más que a un cuadro en particular. 

“Ella tenía marcapasos ya hace varios años y tuvo un paro cardíaco del que no pudo salir”. Debido a los protocolos vigentes desde el año pasado para frenar el avance del coronavirus, no estaba pudiendo recibir demasiadas visitas de su entorno. Marta fue internada en enero del 2019, inicialmente debido a una trombosis pulmonar. Por esos días estuvo en el Hospital Italiano alrededor de tres semanas en coma farmacológico. Luego le detectaron un coágulo de sangre alojado en un sector de los pulmones.

Fue por eso que no pudo estar presente en la fiesta de 15 de su nieta. Hasta ese momento la mujer se encontraba activa. Incluso concurría asiduamente a la fábrica ubicada en el barrio de Almagro. Cuando le preguntaban cómo lograba mantenerse activa, compartía su fórmula: “El secreto es que cuando vos caminás por el mundo y la gente te dice cosas, no hay que absorber la negación de los demás, las malas ondas no van. No podemos vivir de la negación del pasado porque no nos deja vivir el futuro y el presente”. Aunque al casarse con Carlos dejó su labor como cantante, la música siempre la acompañó y fue de ella de quien Ricardo heredó su amor por lo artístico. Incluso, en la despedida de “el Comandante”, ella decidió recordarlo con una sonrisa y repartió discos a los allí presentes. “Hablaba seguido conmigo, porque todo el tiempo era: ‘Mamá, necesito esto; mamá, necesito aquello’.

 Yo lo amaba como era, la gente en este país lo amaba, he perdido lo más importante de mi vida. Estoy muy dolida y muy angustiada. Él era un genio, su forma de crear...”, había recordado a su hijo, y contó sobre la relación entre los hermanos: “Él vivió como quiso. A ellos (Jorge y Eduardo) les molestaba que no controlara sus gastos, gastaba muchísimo. Lo querían pero no lo comprendían. Espero que esto que pasó sea una forma de mantenernos unidos”. 

 Además, en ese momento, explicó por qué los mellizos Martita y Felipe no se quedaron con ella, sino con Gustavo Martínez: “Yo no voy a tener la tenencia porque como abuela soy un desastre y ahora no tengo la capacidad para criar a los chicos. Sí voy a estar cerca de ellos”. En el 2007, tras la muerte de Carlos, el heredero y director hasta aquel entonces de la fábrica, Ricardo regresó a la Argentina, decidido al fin a cumplir su sueño de ser famoso y que la gente lo reconociera. 

Así armó su propio reality show, del cual su madre formó parte en varias ocasiones. Incluso el video viral más famoso del chocolatero la tiene a ella como protagonista. “Mamá, sacá la mano de ahí, carajo. Acabás de cortar la electricidad, sacá tucu tucu chillo, te podés quedar electrificada, loca. Cortaste toda la luz”, se lo escucha gritar a Ricardo mientras su mamá intenta sacar un pan de la tostadora.

viernes, 7 de mayo de 2021

Murió Pablo Calvo, el periodista que amaba contar historia

 

Falleció ayer, a las 23.30, a la hora de cierre de los diarios. Tenía 53 años y la pandemia del coronavirus que nos diezma, se lo llevó en menos de un mes Por Alberto Amato
Murió anoche, a las 23.30, a la hora de cierre de los diarios, el periodista Pablo Calvo. Tenía 53 años y esta peste maldita que nos diezma, se lo llevó en menos de un mes. En mi celular late aún su mensaje del 16 de abril: yo le llevé mi aliento y él contestó: “Gracias Alberto querido. La sacaré adelante”. Pero no pudo ser. Peleó una batalla desigual contra un monstruo implacable.

 Era su estilo. Y el estilo hace al hombre. Y murió el día de su cumpleaños porque amaba los símbolos, la ironía, cierto candor sarcástico y los buenos remates. El periodismo, el que cuenta historias y desata nudos, no sabe aún cuánto hemos perdido, porque eso pasa con la muerte joven: sabemos quién es el que se va, pero no sabemos ya quién pudo haber sido. 

 Había nacido en Sarandí y, para torcer el destino inevitable de adherir a un club de esa zona, se hizo hincha fervoroso e implacable de San Lorenzo, del que conocía alineaciones, historia, anécdotas y hasta el destino que habían tenido algunos tablones de leyenda del viejo estadio de la Avenida La Plata. Era un repentino. Amaba la sorpresa. Y la aplicaba a la profesión. Empezó a caminar los caminos sinuosos y espinados del periodismo en la Agencia DyN, que ya no existe. Hasta que Clarín, con buen tino, lo convocó a su redacción. Dos o tres historias breves.

 En una de las tantas elecciones de medio término, a Pablo se le ocurrió editar a diario una página con la historia chica de la campaña. Una tarea titánica en la que cabía todo lo que no reflejaban los datos duros del día a día: desde el gusto de los candidatos por la música, hasta la historia secreta de los mensajes de campaña. Lo que logró fue un retrato íntimo de la política nacional que ni el más experto sociólogo pudo volcar en el más sesudo de los ensayos. Un día le escribió al papa Francisco, otro sanlorencista como él. Y el Papa le contestó con esa letra pequeñita y apretada que es su marca registrada. Su Santidad no sabía con quién se metía. Pablito le cayó a la Santa Sede con una parafernalia azulgrana, su libro “Dios es Cuervo”, faltaría más, camisetas banderines, pines y recuerdos.

 Las fotos los muestran a ambos, con una beatífica sonrisa que haría las delicias del padre Lorenzo Massa, fundador del club de Boedo. Otra, una tarde, cuando integraba el equipo de investigación del diario, descubrió una foto extraña y del año 1954. En los balcones de la Rosada, el general Perón alzaba a la multitud un chico con guardapolvo. Ambos de espaldas. Alguien hizo la pregunta inevitable: ¿vivirá ese chico? Pan comido para Pablito. Durante meses desarrolló una tarea agotadora, superpuesta a la diaria, hizo centenares de llamados telefónicos, buscó, rogó, desempolvó registros y papeles amarillos, hasta dar con aquel chico, ya un hombre maduro. Escribió entonces una historia maravillosa que también revelaba parte de la cruel y doméstica historia del país.

 El dibujo que le hizo Hermenegildo Sábat El dibujo que le hizo Hermenegildo Sábat Aceptaba los elogios y los aplausos, en una profesión que no los regala, con una sonrisa entre tímida y pícara que preanunciaba más aciertos. Escribía con lo que hay que poner sobre la mesa. Sus textos respiran aún, vívidos, expresivos, todos con las tres condiciones elementales de las grandes crónicas: descripción, interpretación, sorpresa. En eso, en la narrativa, había heredado con sapiencia las enseñanzas de su gran amigo, el maestro Hermenegildo Sábat. Los separaban más de una generación de diferencia, pero los unía un cariño fraterno, filial, inalterable. Si Sábat decía que dibujaba con el corazón ardiendo y la mano helada, Pablito escribía de igual manera. 

 En 1997 casó con una colega, Diana Baccaro. Tres años después tuvieron un hijo. Fue un embarazo difícil, hostil, enmarañado; aquel chico peleaba por nacer con la tenacidad que sus padres usaban en la profesión. Eso le valió su nombre, que Pablito anunció con orgullo: León. Dos décadas después, fue Pablo quien peleó como un león frente a la peste desbocada. Como nada es eterno, la pareja se separó no hace mucho tiempo, aunque ahora todo parece mucho tiempo. Debo contar una intimidad. Una tarde, Pablo me envió un mensaje: “Estoy cerca de tu casa, ¿puedo pasar?”. Una sorpresa del repentino de siempre. Llegó con un regalo: “Miedo – Trump en la Casa Blanca”, de Bob Woodward. Y contó que había encontrado un gran amor.

 Le brillaban los ojos de emoción o de felicidad, o por ambas. Ni mi mujer ni yo supimos bien qué hacer. Sólo abrazarlo y desearle lo mejor. Lo empujé a mi escritorio para enseñarle mi rincón dedicado a John Kennedy, y puse en sus manos una de aquellas monedas de medio dólar con la efigie del ex presidente. Le dije que muy pocos de mis amigos tenían una de esas monedas, que atesoro como un tonto y en la que deposito, irracional, la facultad de conceder sólo buenas cosas. Luego, ya casi no nos vimos, porque nos creemos eternos. Además de a un tipo entrañable, perdimos a un profesional honesto, veraz y responsable, a un gran cronista de nuestro tiempo. 

Hay cosas y personas que no tienen reposición Además de a un tipo entrañable, perdimos a un profesional honesto, veraz y responsable, a un gran cronista de nuestro tiempo. Hay cosas y personas que no tienen reposición Con otros seis colegas conformamos a “Los siete magníficos” un título de inocente épica que nos juntó alrededor de mesas bien servidas y regadas: Claudio Savoia, Gerardo “Tato” Young, Lucas Guagnini, Gustavo Sierra, Marcelo Larraquy y un servidor, unidos en su momento, y acaso desunidos, por Clarín, creímos alzar, y alzamos, un escudo protector contra vientos y mareas en los que siempre brilló el humor de Pablo, su incansable espíritu de unión y de amistad. Pero el escudo no alcanzó para domar la peste. 

 Pablo era licenciado en Comunicación Social de la UBA, docente de la maestría Clarín-San Andrés, ganó varios premios nacionales e internacionales, pocos, merecía más y escribió cuatro libros: “La muerte de Favaloro”, una investigación extraordinaria sobre los motivos que llevaron al gran cirujano al suicidio, “Los mendigos y el tirano”, sobre el disparatado exilio provincial al que el general Antonio Bussi obligó a los mendigos tucumanos: los cargó en un camión y los abandonó en Santiago del Estero, y sus libros sobre San Lorenzo: “Dios es cuervo” y “Los tesoros del Gasómetro”. Preparaba un quinto libro sobre su admirado Sábat. Además de a un tipo entrañable, perdimos a un profesional honesto, veraz y responsable, a un gran cronista de nuestro tiempo. Hay cosas y personas que no tienen reposición. Me gustaría, si me permiten, que las dos últimas líneas lleguen a su hijo, León, para decirle algo que no nos dicen cuando mueren nuestros padres. Que puede llevar su apellido con orgullo y con la frente en alto.

Noticias que interesan