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lunes, 31 de mayo de 2021

La advertencia de un médico sobre Wuhan: “Encuentren el origen del COVID, sino habrá COVID-26 y COVID-32”

Peter Hotez es un destacado pediatra norteamericano. Cree que es clave saber cómo se originó el coronavirus que provocó la muerte de más de 3,5 millones de víctimas en todo el mundo
Por John Tozzi 31 de Mayo de 2021 

El Laboratorio P4 del Instituto de Virología de Wuhan en la provincia de Hubei, China. El régimen de Xi Jinping no permite una investigación completa e internacional sobre ese punto de sospecha por el origen del coronavirus que ya mató a más de 3 millones y medio de personas en todo el mundo (Reuters) El Laboratorio P4 del Instituto de Virología de Wuhan en la provincia de Hubei, China. El régimen de Xi Jinping no permite una investigación completa e internacional sobre ese punto de sospecha por el origen del coronavirus que ya mató a más de 3 millones y medio de personas en todo el mundo

 El mundo necesita la cooperación del régimen chino para rastrear los orígenes del COVID-19 y prevenir futuras amenazas pandémicas, dijeron el domingo dos destacados expertos en enfermedades de los Estados Unidos. Ha aumentado la información que respalda la teoría de que el virus SARS-CoV-2 puede haber escapado de un laboratorio en Wuhan, China, dijo Scott Gottlieb, comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de la administración Trump, que ahora forma parte de la junta de Pfizer. China no ha proporcionado evidencia para refutar esa teoría, mientras que la búsqueda de señales de que el virus surgió de la vida silvestre no ha dado resultados, dijo Gottlieb en “Face the Nation” de CBS News. 

 No saber cómo comenzó la pandemia pone al mundo en riesgo de futuros brotes, dijo Peter Hotez, codirector del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, en una aparición en televisión separada. “Habrá COVID-26 y COVID-32 a menos que comprendamos completamente los orígenes de COVID-19”, dijo Hotez en “Meet the press” de NBC. Casi un año y medio después de que se detectara por primera vez la propagación del nuevo patógeno en un mercado de productos del mar en Wuhan, China, los orígenes precisos del virus siguen siendo oscuros. 

Los científicos han planteado la hipótesis de que lo más probable es que se transmita de los animales salvajes a los humanos. La idea de que el virus se haya escapado accidentalmente de un laboratorio de investigación, promovida durante mucho tiempo por algunos republicanos, ha recibido renovada atención por parte de la administración Biden. En una sorpresiva declaración el pasado miércoles, el presidente Joe Biden pidió una nueva investigación sobre la aparición del virus. Las agencias de inteligencia estadounidenses tenían evaluaciones contradictorias sobre si era más probable que el virus cruzara la barrera de las especies desde un reservorio natural o se filtrara del Instituto de Virología de Wuhan, dijo Biden. Ordenó a las agencias “redoblar sus esfuerzos” y volver a informarle en 90 días. 

 El debate sobre el origen del virus fue impulsado de nuevo por un informe del diario The Wall Street Journal el 23 de mayo de que tres investigadores del Instituto de Virología de Wuhan de China se enfermaron lo suficiente en noviembre de 2019 que buscaron atención hospitalaria por “síntomas consistentes tanto con COVID-19 como con enfermedades estacionales comunes”. 

 El régimen chino ocultó desde un inicio lo que había ocurrido en el Instituto de Virología de Wuhan y enfocó la investigación en lo ocurrido en un mercado de alimentos en aquella populosa ciudad de la provincia de Hubei (AFP) El régimen chino ocultó desde un inicio lo que había ocurrido en el Instituto de Virología de Wuhan y enfocó la investigación en lo ocurrido en un mercado de alimentos en aquella populosa ciudad de la provincia de Hubei (AFP) Se debería permitir a los científicos realizar una investigación a largo plazo en China y tomar muestras de sangre de humanos y animales, dijo Hotez.

 Estados Unidos debería presionar a China, incluso con la amenaza de sanciones, para que permita una investigación. “Necesitamos un equipo de científicos, epidemiólogos, virólogos, ecologistas de murciélagos en la provincia de Hubei durante un período de seis meses y un año”, dijo Hotez. Los funcionarios chinos han cuestionado la teoría del laboratorio de Wuhan. 

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Zhao Lijian, desestimó el jueves la investigación de Biden como un intento de participar en “estigmatización, manipulación política y cambio de culpas”. Un informe de la Organización Mundial de la Salud publicado en marzo no descubrió por completo el origen del virus, pero calificó como improbable una fuga de laboratorio. El organismo de salud mundial pidió más investigación en ese momento. “En lo que respecta a la OMS, todas las hipótesis siguen sobre la mesa”, dijo el director general Tedros Adhanom Ghebreyesus en un comunicado cuando se publicó el informe de marzo.

viernes, 28 de mayo de 2021

La agencia de inteligencia de EEUU tiene material que podría determinar si el coronavirus se originó en el laboratorio de Wuhan

 

Los responsables del área le pidieron a Joe Biden un plazo de 90 días para analizar mediante procesos informáticos todos los elementos que disponen para arrojar luz sobre el surgimiento del COVID-19 en China
El pedido del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para que se investigaran en un plazo de 90 días los orígenes del coronavirus se produjo después de que la inteligencia del país comunicara a la Casa Blanca que disponen de gran cantidad de pruebas sin examinar que podrían arrojar luz sobre este asunto. Así lo reveló este viernes The New York Times, que asegura que los servicios de inteligencia del país le pidieron a Biden tiempo adicional para analizar mediante procesos informáticos todo el material que disponen. 

 Según el diario, que cita como fuente a los funcionarios de inteligencia, estos servicios tratarán de aplicar una cantidad “extraordinaria” de recursos informáticos para comprobar si el SARS-CoV-2 se filtró accidentalmente de un laboratorio de Wuhan, en China, epicentro de la pandemia. El laboratorio P4 del Instituto de Virología de Wuhan, en la provincia central de Hubei, China 

 Estas investigaciones sugieren que el Gobierno de EE. UU. puede no haber agotado las bases de datos que dispone de las comunicaciones chinas, el movimiento de trabajadores en el citado laboratorio y el patrón de cómo se originó el brote de la enfermedad en la ciudad de Wuhan. La iniciativa de Biden, que ha generado un intercambio de acusaciones en Beijing y Washington, tiene como objetivo presionar a los países aliados y a las agencias de inteligencia estadounidenses para que extraigan información existente sobre el tema, como interceptaciones, testigos o evidencias biológicas, así como buscar alguna prueba que pueda determinar si el China encubrió un accidente.

 No obstante, el diario afirma que el esfuerzo por obtener evidencias de las comunicaciones interceptadas dentro de China, un objetivo notoriamente difícil, ha dado poco resultado. Instituto de Virología de Wuhan.  Antiguos funcionarios de inteligencia y otros han dicho que dudan mucho de que alguien encuentre un correo electrónico, un mensaje de texto o un documento que aporte pruebas de un accidente de laboratorio.

 La teoría de que el virus surgió en un laboratorio de Wuhan volvió a ser considerada después de que el diario The Wall Street Journal publicara recientemente un informe en el que presuntamente se destapaba que varios investigadores del Instituto de Virología de la ciudad se enfermaron en noviembre de 2019. El lunes, China calificó como “falsas” estas informaciones, pero Biden recalcó el jueves que Washington y sus socios “presionarán” a Beijing para que participe en una investigación internacional “completa y transparente”. (Con información de EFE)

jueves, 27 de mayo de 2021

Pese a las sospechas crecientes, China se niega a una investigación plena de su laboratorio en Wuhan y lanza una propuesta insólita

 

La respuesta forma parte de la estrategia del régimen de Beijing en el exterior. Por medio de sus voceros, intentó victimizarse y acusar a las potencias de distraer la atención
El régimen chino conducido por Xi Jinping cuestionó este jueves los pedidos de una investigación transparente sobre el Instituto de Virología de Wuhan -el laboratorio de aquella ciudad china que está bajo la lupa internacional- para intentar determinar si fue allí donde se originó el coronavirus y se filtró a la población -accidentalmente o no- lo que derivó en una pandemia que hasta el momento se cobró la vida de 3.500.000 personas en todo el mundo y causó graves deterioros en las economías de todos los países. 

Además, propuso una impracticable e insólita medida: investigar a todos los laboratorios del mundo. Ayer, fue el gobierno norteamericano de Joe Biden el que ordenó a sus agencias de inteligencia a que investigaran en profundidad el asunto y le prepararan un informe en 90 días para conocer si el virus que provoca la enfermedad COVID-19 pudo ser una creación humana y no natural, como intenta imponer en su narrativa Beijing para deslindar responsabilidades. Este jueves, por medio del vocero de la cancillería china, el régimen negó responsabilidades e intentó un insólito argumento para distraer la atención del asunto exigiendo que también los Estados Unidos debían abrir las puertas de sus laboratorios.

 China criticó el jueves a la administración Biden por su renovado impulso para investigar los orígenes del coronavirus y dijo que a la Casa Blanca “no le importan los hechos o la verdad, ni le interesa un rastreo científico serio del origen”. Desde el inicio de la pandemia, los esfuerzos del régimen de Xi Jinping por tapar lo que ocurría provocó que la población mundial no supiera la gravedad de la enfermedad que atacó a la población de Wuhan primero y luego fue extendiéndose por todo el territorio. A tal punto que semanas después de conocerse el brote todavía no habían informado a las autoridades mundiales sobre lo ocurrido. El jefe del régimen chino, Xi Jinping. Su gobierno impidió que se investigara profundamente el Instituto de Virología de Wuhan y desde un comienzo bloqueó los intentos de saber cómo se originó el coronavirus 

 El jefe del régimen chino, Xi Jinping. Su gobierno impidió que se investigara profundamente el Instituto de Virología de Wuhan y desde un comienzo bloqueó los intentos de saber cómo se originó el coronavirus 

 Recientemente, un informe de inteligencia de EEUU afirma que tres investigadores del Instituto de Virología de Wuhan se enfermaron en noviembre de 2019 y tuvieron que recibir atención hospitalaria. Esta información va en sintonía con los expertos que denuncian que el virus escapó del laboratorio en la ciudad china. El hecho fue revelado por el diario The Wall Street Journal. 

 Los comentarios del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Zhao Lijian, fueron en respuesta al anuncio del miércoles de Biden que ordenó a la comunidad de inteligencia de su país a que ”redoble sus esfuerzos” para determinar cómo comenzó la pandemia, incluida la investigación de si el patógeno surgió de un accidente de laboratorio en aquella ciudad china..

 Zhao respondió en una conferencia y pidió a los Estados Unidos “hacer lo mismo que China e inmediatamente cooperar con la Organización Mundial de la Salud en la investigación de rastreo de origen de manera científica”, informó la agencia de noticias The Associated Press. China reaccionó con enojo a la decisión de la administración Biden de investigar más detenidamente los orígenes de la pandemia de coronavirus y uno de los diplomáticos más agresivos del país dijo que a Estados Unidos “no le importan los hechos y la verdad, ni le interesan los hechos, ni el rastreo de origen científico serio, pero quiere utilizar la epidemia para participar en la estigmatización y la manipulación política, y eludir la responsabilidad”.

 Incluso, Zhao fue más allá e hizo referencia a una afirmación infundada de que el ejército estadounidense creó el coronavirus y lo instó a “hacer lo mismo que China e inmediatamente cooperar con la Organización Mundial de la Salud en la investigación de rastreo de origen de manera científica”, abriendo sus laboratorios. Pero Zhao no fue el único funcionario del régimen al que se le ordenó fustigar la hipótesis que Beijing no quiere que se investigue. La Embajada de China en Estados Unidos ha alertado de que las investigaciones sobre el origen del coronavirus únicamente “socavan la lucha contra la pandemia” después de que Biden solicitara una revisión de la información de Inteligencia sobre el surgimiento del virus en un plazo de 90 días. Una niebla recubre los accesos del Instituto de Virología de Wuhan. Meses antes de comenzar la pandemia, algunos científicos del laboratorio presentaron síntomas compatibles con COVID-19. Las sospechas sobre ese instituto crecen (Reuters) Una niebla recubre los accesos del Instituto de Virología de Wuhan. Meses antes de comenzar la pandemia, algunos científicos del laboratorio presentaron síntomas compatibles con COVID-19. Las sospechas sobre ese instituto crecen 

 En un comunicado, los diplomáticos del país asiático en los Estados Unidos han señalado que “algunas fuerzas políticas se han centrado en la manipulación y el juego de culpas”. A medida que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se prepara para comenzar la segunda fase de estudio sobre el origen del coronavirus, China debió soportar una mayor presión para ofrecer acceso a las delegaciones ante las acusaciones de que el virus salió de un laboratorio de la ciudad de Wuhan. 

 Beijing ha negado en repetidas ocasiones dichas acusaciones y ha señalado que tanto Estados Unidos como otros países están tratando de desviar la atención de sus “propios fracasos” para contener la pandemia de COVID-19. La Embajada de China ha afirmado que apoya “un estudio comprensivo de todos los casos tempranos de COVID-19 en todo el mundo y una pesquisa exhaustiva de los laboratorios de biología en todo el mundo”. 

El diario propagandístico The Global Times -dependiente del Partido Comunista Chino (PCC)- ha matizado en este sentido que si la “teoría del laboratorio” sigue investigándose, Estados Unidos también debería permitir que se investigaran sus instalaciones. (Con información de medios, The Associated Press y Europa Press).-

martes, 11 de mayo de 2021

Vuelve a cobrar fuerza la teoría de que el coronavirus escapó de un laboratorio en Wuhan y no de un mercado de animal

 

Se trata de la más completa investigación sobre el tema realizada hasta la fecha. Su autor, el prestigioso Nicholas Wade, reunió los elementos que indican que el SARS-CoV-2 pudo haber sido creado en el Instituto de Virología de la ciudad china donde comenzó el brote en 2019 11 de Mayo de 2021
Quince meses después del comienzo de la pandemia, sigue habiendo más preguntas que respuestas sobre el origen del coronavirus que mató a más de tres millones de personas en todo el mundo. ¿Se trata de un coronavirus zoonótico que saltó naturalmente de un animal al hombre a través de un huésped intermedio? ¿O se escapó de un laboratorio, más precisamente del Instituto de Virología de Wuhan, la ciudad china donde se detectaron los primeros casos en diciembre de 2019? Nicholas Wade, uno de los más respetados periodistas científicos del mundo, intentó dar una respuesta a estas preguntas en la que es quizá la más completa investigación sobre el tema realizada hasta la fecha. Recorrer las más de 30 páginas del trabajo no deja dudas: la teoría de la fuga de laboratorio del SARS-CoV-2 no solo es muy plausible, sino, de hecho, es la más probable. “Me parece que los defensores de la fuga de laboratorio pueden explicar todos los datos disponibles sobre el SARS 2 mucho más fácilmente que aquellos que favorecen la emergencia natural”, escribe Wade en su artículo, publicado en el Bulletin of Atomic Scientists, una prestigiosa revista que trata temas relacionados con la seguridad mundial y las políticas públicas.

 El artículo publicado en el Bulletin of Atomic Scientists El artículo publicado en el Bulletin of Atomic Scientists Además de explicar por qué lo más probable es que el SARS-CoV-2 sea un virus creado en laboratorio, la investigación de Wade también da cuenta de la increíble serie de falta de controles, conflictos de interés y complicidad tanto del régimen chino como del mundo científico, que siguen haciendo imposible determinar cómo surgió y comenzó a propagarse el virus entre humanos, algo vital para prevenir futuros brotes. “Serie de inverosimilitudes” El principal argumento a favor de la teoría de un virus creado en laboratorio es, según Wade, claro: el patógeno fue desde el primer momento particularmente adecuado para infectar a los humanos, mientras que, por el contrario, hay poca o nula evidencia que muestre una evolución natural de un virus de los murciélagos a un virus que ataca a las personas. En su muy fundamentado artículo, Wade comparó el nuevo patógeno con el virus SARS1, que que surgió en 2003 en los países del sudeste asiático, y con el MERS, que causa el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio.

 En el caso de estos dos virus, su origen animal fue identificado con relativa facilidad por los científicos, algo que no ocurrió en el caso del nuevo coronavirus. La teoría de la emergencia natural lucha contra una serie erizada de inverosimilitudes “Nadie ha encontrado la población de murciélagos que fue la fuente del SARS2, si es que alguna vez infectó a los murciélagos. No se ha presentado ningún huésped intermedio, a pesar de una búsqueda intensiva por parte de las autoridades chinas, que incluyó la prueba de 80.000 animales”, escribió el experimentado periodista, que trabajó para The New York Times y revistas como Science y Nature. “No hay evidencia de que el virus realice múltiples saltos independientes desde su huésped intermedio a las personas, como lo hicieron los virus SARS1 y MERS. No hay evidencia de los registros de vigilancia hospitalaria de que la epidemia estuviera cobrando fuerza en la población a medida que evolucionaba el virus. No hay explicación de por qué debería estallar una epidemia natural en Wuhan y en ningún otro lugar”. Tampoco, continúa Wade, hay una buena explicación de cómo el virus adquirió su sitio de escisión de furina, una pequeña región de la proteína de espícula compuesta de entidades conocidas como codones de arginina, que son comunes en humanos pero no en coronavirus como el SARS2. 


Por estas razones, según Wade, “la teoría de la emergencia natural lucha contra una serie erizada de inverosimilitudes”. El virus ya estaba bien adaptado a los humanos, como se esperaba de un virus cultivado en ratones humanizados Por el contrario, dice Wade, “está documentado que los investigadores del Instituto de Virología de Wuhan estaban realizando experimentos (llamados “de ganancia de función”, ndr) diseñados para hacer que los coronavirus infecten células humanas y ratones humanizados”. Y agrega: “Este es exactamente el tipo de experimento del que podría haber surgido un virus similar al SARS2. Los investigadores no estaban vacunados contra los virus en estudio y estaban trabajando en las condiciones mínimas de seguridad de un laboratorio. 

De modo que la fuga de un virus no sería nada sorprendente. En toda China, la pandemia estalló en la puerta del instituto de Wuhan. El virus ya estaba bien adaptado a los humanos, como se esperaba de un virus cultivado en ratones humanizados. Poseía una mejora inusual, un sitio de escisión de furina, que no está poseído por ningún otro beta-coronavirus relacionado con el SARS conocido, y este sitio incluía un codón doble de arginina también desconocido entre los beta-coronavirus. ¿Qué más evidencia podría desear, además de los registros de laboratorio actualmente inalcanzables que documentan la creación del SARS2?”. Esta foto aérea de archivo tomada el 17 de abril de 2020 muestra el laboratorio P4 en el Instituto de Virología de Wuhan, en Wuhan, en la provincia central de Hubei ,en China (Foto de Héctor Retamal/ AFP) Esta foto aérea de archivo tomada el 17 de abril de 2020 muestra el laboratorio P4 en el Instituto de Virología de Wuhan, en Wuhan, en la provincia central de Hubei ,en China (Foto de Héctor Retamal/ AFP) Científicos influyentes, conflictos de interés y silencio Entonces, ¿por qué la mayoría de los científicos impulsó desde el primer momento la teoría del origen natural? Wade afirma que hubo dos grupos que tuvieron una “enorme influencia” en la formación de esta postura y llevó a descartar casi de inmediato la teoría de la fuga del laboratorio. 

 El primer grupo estuvo liderado por Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance, una organización no gubernamental estadounidense que investiga las enfermedades infecciosas emergentes y recibe financiación de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU (NIH) y del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) dirigido por el epidemiólogo de la Casa Blanca Anthony Fauci. Daszak estuvo detrás de una carta publicada en la prestigiosa revista The Lancet en la que un grupo de 27 expertos condenaban “enérgicamente las teorías de conspiración que sugieren que COVID-19 no tiene un origen natural”, y defendían a los científicos chinos. Wade observa que esa carta fue publicada el 19 de febrero de 2020, “cuando era demasiado pronto para que alguien pudiera estar seguro de lo que había sucedido”. "Declaración en apoyo a los científicos, profesionales de salud y profesionales médicos de China que luchan contra el COVID-19". 

La carta inspirada por Peter Daszak en The Lancet que condenaba las supuestas "teorías conspirativas" y defendía a los científicos chinos "Declaración en apoyo a los científicos, profesionales de salud y profesionales médicos de China que luchan contra el COVID-19". La carta inspirada por Peter Daszak en The Lancet que condenaba las supuestas "teorías conspirativas" y defendía a los científicos chinos El segundo es un grupo de virólogos dirigido por Kristian Andersen, del Centro de Investigación Scripps, un centro de investigación orientado a la investigación en ciencias biomédicas básicas. Este grupo, integrado por cinco científicos, también aseguró en un artículo de opinión publicado en The Journal of Nature Medicine el 17 de marzo de 2020, que su análisis mostraba “claramente que el SARS-CoV-2 no es una construcción de laboratorio o un virus manipulado a propósito”. Esas cartas, que según Wade fueron declaraciones políticas y no científicas, fueron “asombrosamente efectivas” para desestimar la teoría de las fugas de laboratorio.

 Tras analizar los errores y las omisiones de esas declaraciones, Wade explica que nadie en la comunidad científica las verificó debido a la que llama “omertà” —la ley del silencio —que existe entre los virólogos, vinculada al temor de perder financiación para sus investigaciones. “Las carreras pueden ser destruidas por salirse de la línea. Cualquier virólogo que desafíe la opinión declarada de la comunidad corre el riesgo de que su próxima solicitud de subvención sea rechazada por el panel de compañeros virólogos que asesora al gobierno sobre la agencia de distribución de subvenciones”, escribe Wade. Otra razón, más inquietante, tiene que ver con los conflictos de interés de varios de los virólogos que impulsan la teoría del origen natural.

 El caso más notorio es el del propio Daszak, quien a fines de 2019 contaba en una entrevista —aún visible en YouTube— lo fácil que era modificar genéticamente los coronavirus en un laboratorio y financió las investigaciones que se llevaban adelante en el Instituto de Virología de Wuhan con fondos destinados a tal fin por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Fauci. Peter Daszak, miembro del equipo de investigación de la OMS que viajó a Wuhan (EFE/ EPA/ Alex Plavevski/ archivo) Peter Daszak, miembro del equipo de investigación de la OMS que viajó a Wuhan (EFE/ EPA/ Alex Plavevski/ archivo) “Si el virus SARS2 se hubiera escapado de la investigación que él financió, Daszak sería potencialmente culpable”, escribe el periodista. “Este agudo conflicto de intereses no fue declarado a los lectores de The Lancet. Por el contrario, la carta concluía: ‘No declaramos ningún conflicto de interés’”. No es todo: Daszak también fue uno de los especialistas enviados por la OMS a China para investigar los orígenes del coronavirus, siendo uno de los expertos que recorrieron el Instituto de Virología de Wuhan. Llamativamente, el informe resultante analizó y descartó en apenas 440 palabras a la posibilidad de una fuga de laboratorio.

 Ese, además, fue el único sector para el que los expertos no pidieron ulteriores estudios. Por otra parte, Wade agrega que todos los virólogos tienen un interés significativo en la cuestión del origen del coronavirus y que tiene que ver con la confianza del público en sus investigaciones. La tormenta de indignación pública afectaría a los virólogos en todas partes, no solo en China “Durante 20 años habían estado jugando un juego peligroso. En sus laboratorios, creaban de forma rutinaria virus más peligrosos que los que existen en la naturaleza. Argumentaron que podían hacerlo de manera segura, y que adelantándose a la naturaleza podrían predecir y prevenir los ‘derrames’ naturales, el cruce de virus de un huésped animal a las personas. Si el SARS2 hubiera escapado de un experimento de laboratorio de este tipo, se podría esperar un retroceso, y la tormenta de indignación pública afectaría a los virólogos en todas partes, no solo en China”, escribe el prestigioso especialista en temas científicos. Wade también criticó al papel de los grandes medios estadounidenses, considerando que su postura sobre el tema se vio sesgada por su oposición a Trump. “Debido a que el presidente Trump dijo que el virus se había escapado de un laboratorio de Wuhan, los editores le dieron poca credibilidad a la idea. Se unieron a los virólogos para considerar la fuga del laboratorio como una teoría de la conspiración descartable”.

 Play Donald Trump dijo que accedió a evidencia que relaciona al origen del coronavirus con el laboratorio en Wuhan El papel de la “Mujer murciélago” de Wuhan Wade también examina detenidamente el papel de Shi Zhengli, la directora del Instituto de Virología de Wuhan, conocida como “Mujer murciélago” por sus investigaciones sobre los coronavirus de los murciélagos y cuyo trabajo recibió el apoyo de la organización de Daszak. Shi, recuerda Wade, había recolectado muchos coronavirus del tipo al que pertenece el SARS2 de cuevas de murciélagos en Yunnan, en el sur de China. Su investigación se centró en las proteínas de espícula (spike) que cubren la superficie del coronavirus y le permiten ingresar a las células objetivo. Ilustración, creada en los CDC, del nuevo 

 La científica china probó sus virus no en personas reales, sino en cultivos de células humanas y en ratones humanizados, es decir que fueron modificados genéticamente para transportar en las células de sus vías respiratorias la proteína humana que es el objetivo de los virus de tipo SARS. “Shi Zengli se propuso crear nuevos coronavirus con la mayor infectividad posible para las células humanas. Y esta información ayudaría a predecir la probabilidad de ‘desbordamiento’, el salto de un coronavirus de murciélagos a personas“, escribe Wade. “Todavía no se puede afirmar que generó o no el SARS-2 en su laboratorio porque sus registros han sido sellados, pero parece que ciertamente estaba en el camino correcto para hacerlo”, añadió el experto. 

 La investigación cita a Richard H. Ebright, biólogo molecular de la Universidad de Rutgers y experto líder en bioseguridad, según el cual “está claro que el Instituto de Virología de Wuhan estaba construyendo sistemáticamente nuevos coronavirus quiméricos y estaba evaluando su capacidad para infectar células humanas y ratones que expresan ACE2 humano”. Wade explica que los experimentos que se estaban llevando a cabo en Wuhan son de público conocimiento porque fueron financiados por fondos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, dirigido por Fauci, y de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos a través de la EcoHealth Alliance de Daszak. Esos fondos fueron aprobados a a pesar de una moratoria en vigor entre 2014 a 2017. La doctora Shi Zhengli en una foto tomada el 23 de febrero de 2017 en el laboratorio P4 del Instituto de Virología de Wuhan (Johannes Eisele/ AFP) La doctora Shi Zhengli en una foto tomada el 23 de febrero de 2017 en el laboratorio P4 del Instituto de Virología de Wuhan (Johannes Eisele/ AFP) Wade agrega que los peligrosos experimentos realizados en Wuhan se estaban además realizando en condiciones posiblemente inseguras. La propia Shi dijo que todo su trabajo sobre el coronavirus se realizó con niveles de seguridad bajos, incluido uno conocido como BSL2, equivalente al nivel de bioseguridad de un consultorio de dentista estadounidense estándar y que requiere como únicas medidas de seguridad usar una bata de laboratorio, guantes y poner una advertencia de peligro biológico. 

 Por estos motivos, escribe Wade, el escenario de escape del laboratorio no es la conjetura de algunos teóricos de la conspiración. “No se basa en que alguien señale al Instituto de Virología de Wuhan. Es una propuesta detallada, basada en el proyecto específico que está financiando allí el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas” que se sabía que estaba llevando a cabo Shi, y en el hecho de que estaba trabajando en condiciones de seguridad “mínimas, probablemente inadecuadas”. Comparación de dos escenarios Aún así, por muy plausible que parezca, Wade advierte que hasta que no se publiquen los registros del laboratorio de Wuhan no hay pruebas de que el virus haya escapado de allí. En ausencia de evidencia directa, para el experto el mejor enfoque es preguntarse cuál escenario proporciona la mejor explicación, teniendo en cuenta el lugar de origen, la evolución natural y las características del virus. Sobre el origen, Wade escribe que los murciélagos que albergan a los virus más cercanos al SARS-CoV-2 viven en cuevas en Yunnan, en el sur de China. Un trabajador con traje protector en el mercado cerrado de Wuhan, provincia de Hubei, China, el 10 de enero de 2020 (Reuters/ Stringer/ archivo) Un trabajador con traje protector en el mercado cerrado de Wuhan, provincia de Hubei, China, el 10 de enero de 2020 (Reuters/ Stringer/ archivo) “Si la pandemia hubiera comenzado infectando a las personas que viven alrededor de las cuevas, eso favorecería fuertemente la emergencia natural. Pero la pandemia estalló en Wuhan, a casi 1.500 kilómetros de distancia”, en una época del año en que los murciélagos entran en hibernación. 

En el escenario de emergencia natural, es difícil ver cómo el virus estalló naturalmente en algún lugar fuera de Wuhan y luego apareció en la ciudad sin dejar ningún rastro de su origen en otro lugar, según Wade. Todo lo contrario en el caso de la fuga del laboratorio: los investigadores del Instituto de Virología de Wuhan estaban creando virus peligrosos en condiciones de seguridad inadecuadas. “Si se hubiera generado allí un virus con la infecciosidad inesperada del SARS2, su escape no sería ninguna sorpresa”. Con respecto a la evolución natural, Wade explica que los virus que saltan a nuevos huéspedes generalmente necesitan muchas mutaciones para perfeccionar su adaptación a la nueva especie objetivo. Sin embargo, el SARS2 se adaptó enseguida casi perfectamente a las células humanas y apenas ha cambiado desde entonces. Esto es difícil de explicar en el escenario de emergencia natural. Pero desde el escenario del escape del laboratorio es más obvio: el virus se estaba cultivando en ratones humanizados, por lo que se adaptó bien a las personas desde el principio. “Los defensores de la fuga de laboratorio bromean diciendo que, por supuesto, el virus SARS2 infectó una especie huésped intermedia antes de propagarse a las personas, y que lo han identificado: un ratón humanizado del Instituto de Virología de Wuhan”, escribe Wade. Respecto a las características del virus, Wade dice que hay que enfocarse en una pequeña región de la proteína de espícula del SARS-CoV-2 llamada sitio de división de furina, compuesto por 12 unidades de su genoma de 30.000 unidades. El SARS-CoV-2 aislado de un paciente en los EE. UU. 

Se muestran partículas de virus emergiendo de la superficie de células cultivadas en el laboratorio. Los picos en el borde exterior de las partículas del virus dan a los coronavirus su nombre, en forma de corona (NIAID-RML a través de Reuters) El SARS-CoV-2 aislado de un paciente en los EE. UU. Se muestran partículas de virus emergiendo de la superficie de células cultivadas en el laboratorio. Los picos en el borde exterior de las partículas del virus dan a los coronavirus su nombre, en forma de corona (NIAID-RML a través de Reuters) El especialista explica que un virus generalmente adquiere insertos como este al intercambiar accidentalmente unidades genómicas con otro virus cuando ambos invaden la misma célula. Pero ningún otro virus conocido en el grupo de SARS2 tiene este inserto de 12 unidades. Los defensores de la teoría de la emergencia natural argumentan que el virus podría haber adquirido el inserto de células humanas después de haber saltado a las personas. Sin embargo, nadie ha encontrado todavía la población humana en la que el virus podría haber evolucionado de esta manera. El inserto también contiene entidades conocidas como codones de arginina, que son comunes en humanos pero no en coronavirus como el SARS2. 

 Bajo el escenario de escape de laboratorio, el inserto es fácil de explicar. Wade citó a Steven Quay, un empresario de biotecnología que afirmó que “desde 1992, la comunidad de virología ha sabido que la única forma segura de hacer que un virus sea más letal es darle un sitio de división de furina”. Además, se han publicado al menos 11 experimentos de este tipo, incluido uno de la doctora Shi. Wade también cita al eminente virólogo David Baltimore, ex presidente de CalTech y descubridor de una enzima utilizada en todas las pruebas COVID basadas en PCR, diciendo: “Cuando vi por primera vez el sitio de escisión de la furina en la secuencia viral, con sus codones de arginina, le dije a mi esposa que era la prueba irrefutable del origen del virus. Estas características suponen un poderoso desafío a la idea de un origen natural para SARS2 “. ¿Quién tuvo la responsabilidad última? Finalmente Wade se pregunta quiénes son los principales responsables en caso de que se confirme que el virus realmente se haya originado en un laboratorio. 

 El especialista apunta en primer lugar a los virólogos chinos. Aunque Wade reconoce que algunos, como Shi, se capacitaron en Estados Unidos y Europa y seguían las mismas reglas internacionales, “si el virus se escapó de su laboratorio, se merecen la censura mundial por un accidente previsible que ya ha causado la muerte de tres millones de personas”. Hicieron todo lo posible para manipular la investigación de la OMS sobre los orígenes del virus En segundo lugar, los responsables son las autoridades chinas -con Xi Jinping a la cabeza-, que han hecho todo lo posible por ocultar la naturaleza de la tragedia y su responsabilidad en ella. “Suprimieron todos los registros del Instituto de Virología de Wuhan y cerraron sus bases de datos de virus. Publicaron un goteo de información, gran parte de la cual puede haber sido completamente falsa o diseñada para desviar y engañar. 

Hicieron todo lo posible para manipular la investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los orígenes del virus y llevaron a los miembros de la comisión a una infructuosa carrera. Hasta ahora han demostrado mucho más interés en desviar la culpa que en tomar las medidas necesarias para prevenir una segunda pandemia”, es la demoledora opinión de Wade. El director de la OMS Tedros Adhanom y el presidente chino Xi jinping durante un encuentro en enero de 2020 (Naohiko Hatta vía Reuters/archivo) El director de la OMS Tedros Adhanom y el presidente chino Xi jinping durante un encuentro en enero de 2020 (Naohiko Hatta vía Reuters/archivo) En tercer lugar, Wade apunta a los virólogos de todo el mundo que conocían mejor que nadie los peligros de potenciar los virus naturales, y aún así no pudieron resistir la tentación. Su seguridad de que los beneficios eran reales y los riesgos que se podían contener no eran correctos. “Hasta ahora, los beneficios de la investigación para prevenir futuras epidemias han sido nulos y los riesgos son enormes”, escribe Wade. Nicholas Wade así concluye su investigación: “Las personas de todo el mundo que han estado prácticamente confinadas en sus hogares durante el último año podrían querer una respuesta mejor que la que les están dando los medios. Quizás, con el tiempo, aparezca una. 

Después de todo, cuantos más meses pasen sin que se consiga una evidencia favorable, menos plausible resultará la teoría de la emergencia natural. Puede que la comunidad internacional de virólogos llegue a ser considerada un referente falso, movido por sus propios intereses. La idea, llena de sentido común, de que la aparición de una pandemia en Wuhan quizá haya tenido que ver con el hecho de que en Wuhan se preparaban virus de nuevo cuño y máximo riesgo en condiciones inseguras podría finalmente desplazar la insistencia ideológica de que nada de lo que diga Trump puede ser cierto. 

Y luego que comience el ajuste de cuentas”. SEGUIR LEYENDO: En una carta abierta, científicos de todo el mundo rechazaron el informe de la OMS sobre el origen del COVID-19 y exigieron una nueva investigación El virólogo que ganó el premio Nobel por descubrir el VIH aseguró que el nuevo coronavirus fue creado en un laboratorio Cuándo comenzó y cómo se propagó la campaña de desinformación mundial del régimen chino sobre el origen del coronavirus Nuevos documentos prueban la colaboración entre el laboratorio de Wuhan y el Ejército chino en un proyecto secreto para encontrar virus de origen animal La advertencia que nadie escuchó: qué dijeron los diplomáticos de EEUU sobre el laboratorio de Wuhan dos años antes de la pandemia Cuándo comenzó y cómo se propagó la campaña de desinformación mundial del régimen chino sobre el origen del coronavirus

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