Mostrando entradas con la etiqueta caso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caso. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de octubre de 2022

Periodismo Uruguayo versus Argentino... Primeros Rounds...quien ganara?

 

Extracto del Diario El País Uruguay

Ahora, las últimas noticias de este cruce provienen de Buenos Aires. En Radio 10, Duggan abordó el caso Astesiano y se comunicó con el periodista uruguayo Fabián Cardozo, presidente, además, de la Asociación Uruguaya de Prensa (APU). 

En diálogo con Cardozo, Duggan se quejó de un "supuesto blindaje mediático" en Uruguay sobre la figura de Luis Lacalle Pou. MIRA TAMBIÉN Patricia Madrid cargó duro contra Fabián Cardozo: "Fantasma y mentiroso" "Acá te venden a Lacalle Pou como un tipo impoluto, perfecto, maravilloso, 10 puntos. 

Y resulta que tiene un escándalo de corrupción gravísimo", dijo Duggan. "Nadie habla de estas cosas en Uruguay", añadió. "Por eso le pedí a Fabián Cardozo, que es nuestro hombre en Uruguay, que nos cuente un poco qué es lo que le está pasando a Lacalle Pou con el escándalo Astesiano".


Cardozo opinó que se trata de un tema "del que se habla poco en Uruguay". "Pero se habló bastante porque vos lo pusiste un poco en agenda", consideró el periodista uruguayo en referencia a un editorial de Duggan en C5N. Sobre el final del contacto, Duggan comentó: "Que bárbaro lo que es blindaje mediático. Por eso me saltaron algunos chupamedias del gobierno".

miércoles, 22 de junio de 2022

Caso Lola: sepa las diferencias entre el juez y la fiscal y los detalles inéditos del expediente

Fuente El Pais
Patrullero de la Policía. Foto: Darwin Borrelli. Que el cuidacoche Ángel “el Cachila” Moreira no estuvo en Valizas la fecha del crimen. Que sí estuvo. Que es un mitómano y un drogadicto y brindó declaraciones contradictorias. Que dio detalles exactos de los últimos minutos de Lola Chomnalez e incluso relató que se sentó a su lado cuando ella estaba malherida. 

Que mintió porque la Policía lo presionó. Que describió en forma minuciosa la zona conocida como “los Arinos” donde apareció el cuerpo semienterrado de Lola, a unos 150 metros de la playa. Que la chica estaba a dos metros del agua y le compró estampitas. Que relató que la mochila de Lola era negra cuando era fucsia. Esas son algunas hipótesis que dividen a la Justicia y a la Fiscalía, a dos días de la absolución del cuidacoche riverense ordenada por el juez de Rocha, Juan Giménez Vera, en una sentencia de 58 páginas, fundada y con muchas citas doctrinales.

 La fiscal de Rocha, Jessica Pereira, tiene tres días de plazo para anunciar si apelará la sentencia. En la víspera, Pereira estudió el dictamen y hoy anunciará si recurrirá o no dicho fallo. Luego, la fiscal tendrá 10 días para presentar el escrito. Es casi un hecho de que la fiscal Pereira apele la sentencia que absolvió al “Cachila” de un delito de encubrimiento, ya que fue la propia representante del Ministerio Público la que había solicitado en 2019 esa tipificación para el cuidacoche de Rivera. 

 “Es muy probable que apelemos el fallo del juez Giménez Vera. Hay argumentos para sostener la condena de Moreira”, señaló la fiscal Pereira a El País. Los abogados de la familia Chomnalez, Juan Raúl Williman y Jorge Barrera están en línea con la teoría del caso del fiscal anterior, Jorge Vaz, el que entendió que “el Cachila” era coautor de homicidio. Es decir, ambos penalistas no están de acuerdo con la actual fiscal Pereira, cuya hipótesis plantea que el cuidacoche encubrió un asesinato. “Tengo mis dudas sobre la mitomanía” de Moreira, dijo Williman a Montevideo Portal. 

Y agregó: “siempre se supo que el acusado presentaba incongruencias en su relato. En las declaraciones, que son varias, (Moreira) va y viene, pero él se ubicó en el lugar”. La familia Chomnalez tiene una teoría del caso distinta a la del juez de Rocha. Considera que en el crimen de Lola participó más de uno.

 Como el expediente se sustancia bajo el régimen del viejo Código de Proceso Penal, la víctima no tiene posibilidad de apelar un fallo judicial. “La familia respeta el fallo, pero no lo comparte”, dijo Williman a El País. Según el penalista, “el Cachila” hizo descripciones del lugar donde fue llevada Lola, dio detalles de su vida y de sus actividades y de cómo cayó el cuerpo de Lola en la arena, hechos que no salieron en las noticias.

 El 7 de abril de 2015, la situación del “Cachila” se complicó desde el punto de vista judicial. Una persona allegada al cuidacoche hizo una llamada anónima a la Policía, tras tener una discusión con el riverense. Durante dos días, Moreira declaró en calidad de indagado, según el documento al que accedió El País. Jueza Silvia Urioste: ¿Sabe de qué lo están acusando? Moreira: Por la muerte de la gurisa y que dicen que hay un testigo que me vio, que me digan qué ropa yo tenía, cómo andaba vestido, se equivocan. Yo siempre uso tenis blanco, pantalón de tela y gorro. 

Nunca sin gorro. Nunca anduve de mochila colorada. Jueza Silvia Urioste: ¿Usted nos va a decir la verdad? Moreira: Si. Jueza: ¿Usted sabe algo de la chica que murió? Moreira: Vi a la muchacha acostada con la pierna para abajo y el bolsito al lado. Ese que está en la foto (que le mostraron en el Juzgado). Yo la vi enterrada solo las piernas y donde ella estaba había una casa de madera en la playa, son las que hacen para las ventas.

 En las tierras que son así (hace gestos de ondulación). Jueza: ¿Había alguien cerca? Moreira: Iban caminando para allá (...) Ella tenía un pantalón como el de la foto y esa mochila estaba al lado de ella. La mochila era negra (en realidad era fucsia). El monedero nunca lo ví. No sé si tocaron la mochila de ella. Jueza: ¿Usted le contó a alguien que vio un cuerpo? Moreira: No, nunca conté a nadie. Jueza: ¿Estaba lejos o cerca del mar? Moreira: Faltaban dos metros para que el agua la tocase.

 No llegué a donde estaba la muchacha. La jueza Urioste fue trasladada a Montevideo. Hoy el titular del Juzgado de Rocha es el juez Juan Giménez Vera. En su extensa sentencia, el magistrado duda de las declaraciones del Cachila, un mitómano analfabeto que dio cinco versiones distintas en el Juzgado. El fallo del juez, fechado el lunes 20, señala que Lola fue encontrada semienterrada debajo de unos arbustos, a unos 150 metros del agua y luego de unas ondulaciones y advierte que el color de la mochila de la joven argentina era fucsia y no negra como testificó Moreira.

 “Yo declaré cosas malas, equivocadas. Estaba muy drogado, pasaba fumando pasta base”, dijo el cuidacoche a El País minutos después de quedar en libertad en la noche del lunes 20. En su sentencia, el magistrado advierte: “No hay pruebas ni de su participación (el “Cachila”) en el homicidio imputado primariamente, ni en el encubrimiento cuya condena ahora se busca” por parte de la Fiscalía. Tras analizar todos los estudios científicos del caso, el juez Giménez señala que los estudios de ADN descartan la presencia de Moreira en el lugar del crimen. Sí confirman que el hoy imputado, Leonardo Sena, ultimó a Lola, ya que su sangre y la de la joven se encuentran mezcladas en el DNI de Chomnalez.

 Y en la toalla de Lola se halló una mancha de sangre de Sena. “Por tal medio probatorio (examen de ADN, el imputado (Moreira) no resulta presente en la escena del hecho, lo que nos lleva a otear en los otros (imputados) que han sido diligenciados hasta el dictado de la presente (sentencia), para verificar la acreditación o no de la base fáctica descrita en la demanda”, advierte el magistrado. 

 El juez señala que ningún giro realizado por el cuidacoche entre el 1 de enero de 2014 y el 9 de mayo de 2015 de un local de cobranza fue realizado desde Rocha. Y concluye: “No existe duda en la decisión que se está adoptando, sino, certeza. Certeza de la ausencia de pruebas que permitan concluir que (Moreira) es responsable de un delito de encubrimiento”. 

 Salió a caminar por la playa y se cruzó con un asesino En la última fotografía de Lola Chomnalez en el expediente judicial, se la ve jugando con un bebé en el balcón de un “rancho” de Valizas observando a la cámara con una mirada cándida. Tres horas más tarde, el amigo de un adolescente hijastro de la madrina de Lola, la vio perderse por el camino de arena que lleva a la playa. 

Laureano, hijo del pescador Ricardo Giamberini, declaró a la entonces jueza de Rocha, Silvia Urioste, que esa fue la última vez que la vio con vida. A pedido de la magistrada, Laureano elaboró un croquis del trayecto que hizo Lola en dirección a la playa. Laureano fue uno de los hijos del pescador que encontró el cuerpo sin vida de Lola, en una zona que ya había sido patrullada. 

Por esa razón fue indagado. El 30 de diciembre de 2014, tres hijos del pescador Giamberini, encontraron los restos de la joven semienterrados en la arena en una zona de acacias, entre los balnearios Barra de Valizas y Aguas Dulces. El cuerpo se encontraba a 150 metros de la costa, cerca de una cañada denominada “El Arinos”. Un día antes, la madrina de Lola, Claudia Fernández, había denunciado a la Prefectura Nacional Naval la desaparición de la joven.

jueves, 8 de julio de 2021

Aberrante: qué declararon las tres nuevas víctimas de “Sor Marina”, la monja presa por abuso de menores

 

La religiosa colombiana continúa detenida por una serie de presuntos ataques a menores a su cargo en el hogar de la orden de las Hermanas Trinitarias. Decidió volver a declarar ante el fiscal Marcelo Fuenzalida y más testimonios se sumaron en su contra
Por Martín Candalaft 8 de Julio de 2021 El 9 de junio pasado, un equipo de la Policía Bonaerense irrumpió en la sede de la orden de las Hermanas Trinitarias en Boulogne con una orden de allanamiento y un objetivo claro: detener a una de las monjas de la congregación identificada como María Tellez Fajardo, conocida también como “Sor Marina”. 

La mujer de 64 años fue acusada de abusar sexualmente de una menor que tenía a su cargo. Luego de salir esposada del convento, se sentó frente a la Justicia y negó su responsabilidad, pero quedó detenida. Casi un mes después, continúa la aparición de nuevas víctimas en el expediente a cargo del fiscal Marcelo Fuenzalida, todas menores de edad. Luego de la aparición de una segunda víctima, hoy mayor de edad, hay tres nuevos casos que se adjuntaron al expediente, adolescentes que en cámara Gesell relataron distintos abusos por parte de la misma monja.

 La detención de Téllez Fajardo se produjo por la denuncia y el testimonio de una joven de 15 años identificada como N., que ante los fiscales relató que la religiosa la tocaba por encima de la ropa cuando estaban en la cocina. Incluso agregó que la mujer la espiaba mientras se bañaba por una ventana. Con la verosimilitud de la declaración comprobada por psicólogos y otras pruebas recolectadas, el fiscal ordenó la detención de la monja de 64 años pero eso fue tan sólo el comienzo de un expediente que semana a semana suma nuevas víctimas. En las últimas semanas, fueron tres menores de 13, 14 y 17 quienes afirmaron haber vivido también episodios dentro del convento a manos de Sor Marina. 

“La mecánica es similar en todos los casos, excepto en uno de los nuevos testimonios donde la chica dice que los tocamientos no fueron por encima de la ropa sino que la monja aprovechó que tenía pollera para tocarla por debajo”, dice una fuente de la investigación. En ese testimonio, al que tuvo acceso este medio, la menor de 14 años explica que el abuso sucedió mientras lavaba los platos. “Estaba en la cocina y aprovechando que llevaba puesta una pollera se acercó y me tocó la cola con su mano abierta desde abajo hacia arriba. También me acariciaba los pechos por encima de la remera”, afirmó. Según la investigación, este hecho se produjo entre el 2019 y septiembre del 2020.

 La cocina del hogar, donde vivían menores con medidas de abrigo a cargo de juzgados de familia, era responsabilidad de Tellez Fajardo. Por su parte, la chica de 17 explicó que los abusos se produjeron desde que tenía 14 años y que se dieron en una de las residencias que están ubicadas dentro del predio de Boulogne. Relató un episodio puntual en el que, aprovechando que estaban solas, “Sor Marina” “se acercó por detrás y me acarició la cintura al mismo tiempo que me dijo ´buen trabajo´. Después bajó con la mano hasta tocarme la cola”.

 Un relato similar dio la nena de 13, en lo que se estima que fue el hecho más reciente. Dijo que Téllez Fajardo le daba nalgadas en la cola mientras estaban las dos solas en la cocina y que además aprovechaba cuando pasaba para acariciarle sus pechos. “Sor Marina” declaró en indagatoria el mismo día de su detención y dijo, entre otras cosas, que le extrañaba la denuncia porque se llevaba bien con la víctima. Además habló de que quizás en la cocina pudo haber existido algún tipo de “roce involuntario”. 

Con la presentación de estos nuevos casos, la religiosa tuvo la oportunidad de declarar nuevamente. Y, para sorpresa de los investigadores, se desdijo de casi todo. “Quiero aclarar un término de mi primera declaración que fue mal usado ya que yo soy colombiana y viví mucho en España. Cuando hable de ‘rocé’ en realidad quise decir el término “choque”, porque para mí la palabra roce es sinónimo de choque. Pudo haber un choque en ayudar en acomodar algo pero quería aclararlo porque parece grave como suena”, señaló frente al fiscal Fuenzalida y a la jueza Andrea Mentasty que siguió el procedimiento por videollamada a raíz de un pedido de la defensa.

 “No ocurrió absolutamente nada, estos dichos no son más que calumnias hacia mi persona. En ningún momento toque a esa menor ni a ninguna otra. Nunca jamás tuve ningún problema. En Argentina llevo 30 años y nunca tuve ningún inconveniente con alguna menor. Eso de que estaba sola con las chicas en la cocina no es cierto”, se defendió Téllez Fajardo. Luego, dijo que la relación con un grupo particular de chicas no era buena. A pesar de que en su primera declaración señaló que la convivencia era aceptable y que no tuvo problemas con ninguna ahora cambió sus dichos y aclaró que en varias oportunidades las chicas la “miraron mal” y que no les gustaban las directivas que ella impartía. 

 “El cambio en la declaración probablemente tenga que ver con el nuevo abogado que tiene la imputada, ya que en su primera indagatoria era defendida por otro letrado”, razonan en los tribunales de San Isidro. También negó el episodio de la pollera que relató la menor de 14: “Esa chica tuvo conflictos con todos. Esto que refiere que yo la toqué es totalmente mentira, eso que dijo que pasó de la pollerita es falso. Yo y las hermanas todo el tiempo estábamos diciéndoles ‘chicas abríguense´”, aseguró. Además insinuó que las denuncias en su contra pudieron estar armadas y orquestadas por alguien a pesar de que todas las víctimas fueron evaluadas por psicólogos especializados en detectar falsedades y ninguno detectó fabulación: “es muy curioso que todas dicen lo mismo y las chicas son del mismo grupo, esto está todo muy armado y no sé cuál es el motivo si perjudicarme a mí o a la congregación, lo que sé es que me hicieron daño. 

Yo estoy encerrada y mi congregación difamada por algo que yo jamás cometí. De este grupo hay cientos de chicas que me conocen que están clamando por mi libertad”. Luego de escuchar la indagatoria, el fiscal Fuenzalida solicitó que formalmente que la detención de María Téllez Fajardo se convierta en prisión preventiva por el delito de abuso sexual reiterado gravemente ultrajante y agravado por haber sido cometido por una persona del culto religioso y por ser una persona encargada de la guarda. Ahora será la jueza de instrucción Mentasty la que decida sobre el futuro de la monja.

Noticias que interesan