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domingo, 1 de agosto de 2021

La juventud cubana toma la palabra

 




Piensa que en escenarios de alta conflictividad como el actual, “las identidades políticas funcionan como aglutinante” y, en ese sentido, las protestas “fueron una especie de vitrina”. “Hemos visto jóvenes detenidas que se definen como disidentes y opositoras; jóvenes detenidos que se definen como comunistas y socialistas; grupos de jóvenes que se han posicionado apegados al llamado del Gobierno y que también se califican como socialistas; otros colectivos que han hecho un acompañamiento crítico, pero mostrando su oposición al bloqueo y al anexionismo; y jóvenes que se identifican abiertamente como anticomunistas, opuestos al socialismo”. 

Sin olvidar, por supuesto, el grupo (mayoritario y silencioso) que no participó en las manifestaciones. Protestas en Cuba: las cosas por su nombre Cubanos en España: preocupación y esperanza ante las protestas en la isla Pero ¿qué siente y opina hoy la juventud, más allá de las protestas? ¿Cuál es su nivel de compromiso y su posición ante el cambio? ¿Son los jóvenes la clave de la evolución, o de la fractura, en el futuro? Todas estas preguntas han saltado con fuerza a la palestra estos días, y no solo es evidente la preocupación en medios intelectuales y académicos, también en las alturas políticas. 

No es casualidad que el pasado 26 de julio, fecha del asalto al cuartel Moncada, efeméride revolucionaria por excelencia, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en vez de ofrecer un discurso solemne se presentara ante las cámaras rodeado de un grupo de muchachos haciendo trabajo voluntario. Uno de cada tres cubanos nació después de la desaparición del campo socialista. Lleva la crisis del Periodo Especial marcada a fuego en el occipital. 

“Los sectores más jóvenes no tienen memoria de las etapas iniciales y más exitosas en política social del proceso. A ellos, la épica revolucionaria, las evidentes transformaciones y los beneficios de las primeras décadas no les dicen nada. Han conocido los últimos treinta años, con la secuela de pobreza, aumento sostenido de la desigualdad, proyectos de vida fallidos y expectativa por el éxodo a edades cada vez más tempranas”, asegura la historiadora Alina López, coordinadora general del portal de análisis La Joven Cuba. 

Es uno de los medios digitales más interesantes en este momento. Desde sus páginas se promovió hace algunos meses una dura carta abierta al presidente norteamericano Joe Biden para pedirle que ponga fin de una vez al embargo económico, como mejor modo de contribuir a una solución en Cuba, y del mismo modo han criticado abiertamente al Gobierno por demorar los cambios económicos estructurales que el país necesita y rechazar el diálogo con los jóvenes tras las protestas de un grupo de artistas el 27 de noviembre pasado. Jóvenes prenden las antorchas durante la inauguración del festival de cine en Gibara al oriente de de la isla, en julio del 2018. Jóvenes prenden las antorchas durante la inauguración del festival de cine en Gibara al oriente de de la isla, en julio del 2018. 

ELIANA APONTE “Los jóvenes necesitan cambios y no ven que en su país se les ofrezcan. En Cuba se abusa de la expresión «diálogo generacional». Esta concibe a los jóvenes como pasivos espectadores que tienen por encomienda salvaguardar un estado de cosas. Pues ya han dejado muy claro que no aceptan esta posición subordinada”, asegura López, que ha pedido por activa y por pasiva abrir espacios inclusivos de participación política, o atenerse a las consecuencias. Para hablar de estos temas y de lo sucedido el 11-J, un grupo de universitarios, representantes de diversas sensibilidades, acepta reunirse en territorio neutral, en una casa frente al mar. Todos declaran al empezar su amor por Cuba y hablan con el corazón en la mano, unos en contra, otros menos y algunos a favor, pero todos prefirieren no dar sus apellidos ni hacerse fotos, lo cual es revelador. 

Nada más iniciarse la conversación, Juan, en primer año de una carrera de humanidades, se declara “dentro-centrista”. A su juicio, hay dos criterios para definir la posición política en Cuba hoy en día: el primero es si te consideras “fuera” o “dentro” del proceso. “Es decir, si piensas que la revolución puede reformarse desde dentro y dar lugar a un socialismo verdadero y democrático, o los que se sienten fuera y piensan que esto es imposible, incluso hay quienes creen que indeseable”. El otro criterio “es la disposición de escuchar a los que piensan distinto e intentar que todos o casi todos puedan formar parte del proyecto futuro de nación”. Esto, dice, separa el campo político entre “extremistas y tolerantes (o centristas)”. Entonces, hay cuatro grupos: “Dentro-extremistas (principalmente el Gobierno); dentro-centristas (por ejemplo, Silvio Rodríguez, Julio César Guanche, Ailynn Torres y otros intelectuales críticos, pero comprometidos hasta cierto punto); fuera-centristas (los miembros del 27-N, e intelectuales que quieren una democracia representativa pero sus formas los llevan a dialogar con los demás actores y a estar en contra del bloqueo y otras injerencias externas); y por último fuera-extremistas (la ultraderecha de Miami, grupos que apoyan el bloqueo y la intervención)”. El análisis de este chaval de 19 años impacta por su madurez: “Lo ideal sería una alianza entre los centristas, pero el poder está en los extremos”. 

 Abierto el debate, los argumentos van cayendo de ambos lados. La mayoría, incluso el que más defiende la posición oficial y achaca gran parte de los males actuales al recrudecimiento del embargo norteamericano, coincide en que el país necesita cambios económicos urgentes. “Si no hay cambios reales, que alivien la vida de la gente y generen esperanzas, los jóvenes se seguirán marchando y las protestas se reproducirán”, dice uno de los moderados, que desearía que “el Gobierno se iluminara, reaccionara e iniciara una transición real desde arriba”. “Es el único modo”, opina, “pues el descontento y la presión popular no es suficiente para provocar los cambios necesarios si no hay voluntad política en el poder”. Salta como un tigre Julián: “No basta con cambios económicos, hay que democratizar este país y abrir verdaderos espacios de participación, y eso aquí nunca lo van a hacer”.

 La cosa se enciende, y la palabra que más se repite es “esperanza”. “Si no hay un proyecto de país mejor, y seguridad de que si te quedas en Cuba vas a tener un desarrollo profesional y un nivel de vida digno, la situación se deteriorará cada vez más, seguiremos sin esperanza”. Habla el que con más convicción defiende el sistema, y dice que sí la hay. “Hacen falta cambios, es verdad, pero hace falta también que nos quiten el bloqueo de una vez. Y en momentos como estos, cuando está en juego la estabilidad del país, el centrismo a mí me da urticaria: no estoy de acuerdo con echar todo por la borda, hay que defender lo que tenemos”, asegura el muchachón, que explica que su padre es hijo de campesinos pobrísimos y que lo que pudo lograr es “gracias a esto”. 

 Llega el pie a tierra en la voz de la única chica del grupo, que aclara que esta reunión solo representa diferentes modos de pensar de una minoría que puede considerarse privilegiada, que tiene acceso a la universidad y un cierto horizonte –”hacernos profesionales y, si este país no se arregla, largarnos”-, pero cuenta que en su barrio, en un arrabal de La Habana, no hay opciones. Los vecinos de su edad, dice, solo piensan en cosas muy concretas que les afectan, “en que se le está cayendo el techo de la casa, en que no hay comida, ni medicinas para sus padres, en que no tiene dólares para comprar en las nuevas tiendas, y que sufren colas y apagones insoportables. 

Como es obvio, en los lugares más empobrecidos, o en el campo, los jóvenes no están en nuestra discusión de si el Gobierno debe abrir espacios políticos, sino en resolver sus necesidades inmediatas, que son muchas”. Surgen entonces varios asuntos, y los análisis (ahí va el resumen) son todos interesantes: - La generación de sus padres y abuelos, aun viviendo mal, tiene cierto “apego emocional” y vínculos que hacen difícil la ruptura. Los jóvenes, no. 

Uno cuenta que el 11 de julio su madre, que piensa como él, no lo dejó salir. - Los padres han ido cambiando. Antes no les entendían. Hoy, aunque los quieren proteger, están “orgullosos” de ellos. Alguien saca el tema de la cantante Daymé Arocena, de 22 años, que al calor de los acontecimientos grabó un tema llamado Todo por ti, muy crítico con el Gobierno. Escribió en Facebook que su gran dolor era que su padre no le comprendiera y se peleara con ella. Los chicos buscan la respuesta del papá en las redes -ya funciona internet-.

 Dice el señor: “Mi niña, yo solo te puedo decir que estoy muy orgulloso de ti y la valentía con que siempre has asumido todos los retos y proyectos que te ha tocado vivir. Yo como tu padre siempre te voy a apoyar y soy de los que creo que son ustedes los jóvenes los que van a conseguir el cambio, porque no tienen ningún compromiso con el pasado y sí el deber con el futuro”. - Hay consenso entre ellos en que, si EE UU de veras quisiera ayudar a una evolución no traumática, debería “eliminar el bloqueo cuanto antes”. Pero, dicen, como esta es una variable que no depende de Cuba, las autoridades debieran focalizarse en hacer los cambios internos que saben que tienen que hacer, no en echarle la culpa de todo a EE UU. - Hay consenso en que las protestas “marcan un antes y un después”. También de que “no son suficientes”. 

“No hay una organización ni líderes capaces de transformar el descontento popular en motor de un cambio, si las autoridades no quieren”, dicen los centristas. Y añaden: “Pero si el Gobierno no actúa decididamente, al final esa organización aparecerá”. - Sobre si está en manos de las autoridades reconducir la situación, hay muchas discrepancias. “Si actúan con inteligencia y hacen verdaderos cambios aperturistas que mejoren la vida de la gente, no transformaciones cosméticas, pueden”, dice uno. “No bastan medidas económicas de alivio, hacen falta cambios políticos también”, le responden. Un tercero dice que “la pelota está en el lado del Gobierno. Tienen una gran oportunidad si la saben aprovechar”. 

La chica se ríe. Cae la noche en la casa frente al mar y sigue la discusión, y mientras en el apartamento de Carlos su abuela sigue en modo Good Bye Lenin, hablan los expertos. Tanto la historiadora (Alina López) como la psicóloga (Ailynn Torres) coinciden en que la juventud es clave en el futuro. La población cubana es de 11 millones de personas, y más del 35% son jóvenes. Según datos oficiales, en la isla hay más de un millón de graduados universitarios, y en estos momentos la matrícula en los cursos de enseñanza superior alcanza las 250.000 personas.

 ELIANA APONTE “Desde antes de las protestas hemos visto que los jóvenes han ido buscando espacios de participación y desbordando los espacios de lo político institucional”, señala Torres. Recuerda cómo ha ido creciendo la voz de los grupos feministas, antirracistas, de defensores de los animales (que se manifestaron en abril de 2019) o de los activistas por los derechos LGTBI (que se manifestaron sin permiso del Gobierno en mayo de ese mismo año). Desde La Joven Cuba, dice Alina López: “La tesis de que la escasez de alimentos y medicinas y las dificultades en la generación eléctrica fueron decisivas en la actitud de los manifestantes del 11 de julio, obvia las demandas políticas que indudablemente también explican el estallido social”.

 Y considera que “es imposible conseguir transformaciones reales en la esfera económica y social sin formular asimismo cambios políticos”. Hace unos días, la revista Alma Mater, la voz institucional de la Federación de Estudiantes Universitarios, publicó un artículo con entrevistas a cinco jóvenes que sí quisieron dar sus nombres y apellidos. Algunos eran muy críticos, tanto o más que los de la casa de Miramar. Otro hito, expresión del nuevo momento. Qué pasará finalmente, nadie lo sabe. Pero sí que los jóvenes cubanos han cambiado y que hay que contar con ellos.

domingo, 25 de julio de 2021

Pablo Milanés critica la represión y denuncia las injusticias en Cuba

 

Por EFE • última actualización: 25/07/2021 - 20:15
Pablo Milanés recibe un Grammy Latino por toda su carrera artística 18/11/2015 Pablo Milanés recibe un Grammy Latino por toda su carrera artística 18/11/2015 - Derechos de autor Chris Pizzello/Chris Pizzello/Invision/AP El cantautor cubano Pablo Milanés criticó la represión y el hambre a los que está sometido el pueblo cubano por el "fracasado" Gobierno de la isla y se mostró confiado en que los jóvenes serán el "motor" de cambio en su país.

 "Es irresponsable y absurdo culpar y reprimir a un pueblo que se ha sacrificado y lo ha dado todo durante décadas para sostener un régimen que al final lo que hace es encarcelarlo", se lamentó el trovador de 78 años en su cuenta de Facebook. Sin nombrar directamente las manifestaciones en la isla, el cantante subrayó que desde hace mucho tiempo ha venido expresando "las injusticias y errores en la política y gobierno" de Cuba. Las inéditas manifestaciones estallaron en Cuba el pasado 11 de julio y han sido apoyadas especialmente por el exilio cubano en Florida que ha pedido al presidente de EE.UU., Joe Biden, endurecer las sanciones contra el régimen de la isla.

 "En el año 1992 tuve la convicción de que definitivamente el sistema cubano había fracasado y lo denuncié", recordó el creador de medio centenar de álbumes y más de 400 canciones en más de seis décadas. Milanés manifestó que reitera esos pronunciamientos y dijo que confía en "el pueblo cubano para buscar el mejor sistema posible de convivencia y prosperidad, con libertades plenas, sin represión y sin hambre". 

 El intérprete de temas emblemáticos como 'Yolanda' o 'Para vivir', radicado en España, puso sus esperanzas en las nuevas generaciones. "Creo en los jóvenes, que con la ayuda de todos los cubanos, deben ser y serán el motor del cambio", subrayó en una carta fechada el 24 de julio el ganador de dos premios Grammy Latino y un Grammy a la Excelencia Musical. El jueves pasado, el Gobierno estadounidense anunció sanciones contra el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, Álvaro López-Miera, y contra una unidad militar de élite conocida popularmente como "avispas negras" o "boinas negras". También informó que busca, junto con el sector privado, formas innovadoras para "asegurar que los ciudadanos cubanos tengan acceso a internet" seguro y sólido.

lunes, 12 de julio de 2021

Asi sin tapujos reprimen abiertamente al pueblo oprimido y en la miseria sin que nadie ayude




El dictador Miguel Díaz-Canel consideró este lunes que la jornada de la víspera, en la que miles de cubanos protestaron contra el régimen, fue histórica, pero no por los opositores sino por la “defensa de la revolución” que realizaron los adeptos al régimen. 

 “Un abrazo a nuestro heroico y querido pueblo cubano, que ayer una parte importante de sus hijos protagonizaron una de las jornadas más históricas en defensa de la Revolución”, indicó desde el Palacio de la Revolución, rodeado por el buró político castrista, en una conferencia de prensa que aseguró que estaba planeada desde hace días. 

El mandatario afirmó que las protestas masivas del domingo en toda Cuba buscaban “fracturar la unidad de nuestro pueblo”. Miles de cubanos tomaron las calles el domingo para protestar contra el Gobierno al grito de “¡libertad!” en una jornada inédita que se saldó con decenas de detenidos y enfrentamientos después de que Díaz-Canel conminara -también por televisión- a sus partidarios a salir a enfrentar a los manifestantes y defender la Revolución. 

 Manifestantes opositores en La Habana (Reuters) Manifestantes opositores en La Habana (Reuters) “Ayer vimos delincuentes. La propuesta no era pacífica, hubo vandalismo, apedrearon tiendas en divisas, se robaron artículos”, criticó Díaz-Canel en la transmisión televisiva. “El domingo es el día de descanso de las familias, quisieron alterar la tranquilidad en medio de una pandemia. ¿No es cruel, brutal, genocida? Ante ello, han tenido la respuesta que merecían, como la han tenido en Venezuela”, añadió. “Es legítimo que tengamos insatisfacciones, pero debemos ser capaces de discernir dónde nos quieren manipular, dónde nos quieren dividir”, comentó el secretario del Partido Comunista de Cuba. “A los que quieren aparecer como salvadores no les interesa ni la salud del pueblo ni la alimentación del pueblo.

 Quieren cambiar un sistema para imponer el régimen de la privatización de los servicios públicos, el que da más posibilidades para una minoría rica y no para las mayorías, el que no tendría en cuenta los intereses y necesidades de todos”, añadió. Tras el llamado del régimen, simpatizantes del gobierno también salieron a las calles de la capital (Reuters) Tras el llamado del régimen, simpatizantes del gobierno también salieron a las calles de la capital (Reuters) 

El líder castrista se preguntó que montaron esas “insatisfacciones” y respondió: “Al problema eléctrico, que es una realidad. Al desabastecimiento de alimentos y medicamentos, y al problema de las tiendas con ventas en divisas. Todos esos temas que tenemos hoy en nuestra sociedad, ¿cuál es el origen, la causa? es el bloqueo”, indicó, en referencia al embargo estadounidense. Díaz-Canel también comparó la situación con las “guarimbas” venezolanas y comentó que el dictador Nicolás Maduro fue uno de los primeros en llamarlo la tarde del domingo para ofrecerle su apoyo y solidaridad.

domingo, 11 de julio de 2021

La dictadura cubana reprimió y detuvo a manifestantes durante las multitudinarias protestas en la isla


El régimen castrista desplegó a las fuerzas de seguridad para contener las masivas protestas que se desarrollan en diferentes puntos de país
n las protestas protagonizadas este domingo por miles de cubanos en San Antonio de los Baños (Artemisa, oeste), Palma Soriano (Santiago de Cuba, este), y La Habana, entre otros puntos del país, se han registrado actos de violencia policial y represión, según denuncias de testigos presenciales. Esta mañana salieron a las calles de esos pueblos miles de cubanos para protestar contra el régimen castrista al grito de “¡abajo la dictadura!”, “libertad”, “no tenemos miedo” y “patria y vida”.

 La inédita manifestación fue retransmitida en directo por usuarios de Facebook y tiene lugar en medio de una grave crisis económica y sanitaria en el país caribeño, donde la población se queja de falta de alimentos, medicamentos y otros productos básicos. Residentes de San Antonio, un pueblo de la provincia Artemisa localizado unos 37 kilómetros al oeste de La Habana, contaron a reporteros de la agencia EFE que durante la manifestación callejera la Policía reprimió violentamente y detuvo a algunos de los participantes.

 “En Palma Soriano, Santiago Cuba la dictadura desplegó tropas especiales y han disparado”, denunció la activista por los derechos humanos Rosa María Payá. Ante la inusual protesta pública en San Antonio, se presentó en el lugar el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, quien en un acto de respuesta celebrado en una plaza de esa localidad con un grupo de partidarios lanzó una proclama en la que culpó del desabastecimiento de víveres y medicinas al embargo de Estados Unidos contra la isla. 

 En las redes sociales del país caribeño han circulado en las últimas horas videos de otros lugares, como el pueblo oriental de Palma Soriano, donde cientos de personas también se han movilizado en las calles y se escuchan consignas como “no más mentiras”, “unidad” y “queremos ayuda”. Play La amenaza de Miguel Díaz-Canel Díaz-Canel prometió represión y llamó a los “revolucionarios comunistas a combatir” a los cubanos que protestan: “Estamos dispuestos a dar la vida. Tienen que pasar encima de nuestros cadáveres si quieren enfrentar a la revolución. 

Estamos dispuestos a todo”. “No vamos a permitir que ningún contrarrevolucionario, mercenario, vendido al imperio estadounidense, vaya a provocar desestabilización”, afirmó. Y amenazó: “Habrá una respuesta revolucionaria. Por eso convocamos a todos los revolucionarios comunistas a que salgan a la calle donde se vayan a producir estas provocaciones y enfrentarlas con decisión”. 

 “La orden de combate está dada, a la calle los revolucionarios”, expresó peligrosamente en una comparecencia televisiva especial. En diálogo con Infobae, Hugo Landa, director del diario digital Cubanet, calificó el discurso de Díaz-Canel de “patético”, y sostuvo que “prácticamente está llamando a una guerra civil”. “Es el único idioma que saben hablar, no saben negociar. Cuando negocias tienes que ceder algo, ellos nunca han negociado con nadie. No saben hacer otra cosa”. Play Cientos de cubanos se movilizan en La Habana al grito de “Libertad" Esta es la protesta antigubernamental más grande que se registra en la isla desde el llamado “maleconazo”, cuando en agosto de 1994, en pleno “periodo especial”, cientos de personas salieron a las calles de La Habana y no se retiraron hasta que llegó el entonces líder cubano Fidel Castro.

 Para Landa, “pase lo que pase, aunque estas protestas se aplaquen y mañana el día amanezca más tranquilo, sientan un precedente muy importante”. Según opinó, hay un “hartazgo general”, y la gente “ya no respeta” a la nueva cúpula del régimen. “Se saben débiles, no están fuertes, y lo saben. Están pasando un momento muy difícil que trataron de postergar, que es el cambio de la dirección y la salida de escena de lo que ellos llaman dirigencia histórica. 

Ya no queda nadie, porque todos tienen 90 años o más, Raúl Castro desapareció prácticamente del escenario. Los nuevos no tienen ninguna legitimidad ante el pueblo”. Desde que comenzó la pandemia del coronavirus en marzo de 2020, los cubanos están obligados a hacer largas filas para abastecerse de alimentos, situación a la que se ha sumado una fuerte escasez de medicamentos, lo que ha generado un amplio malestar social. 

 La de este domingo es la mayor manifestación contra la dictadura cubana en años La protesta se produce en una jornada en la que Cuba registró otra cifra récord de contagios de covid-19 en 24 horas, con 6.923, para un total de 238.491, y de fallecidos, con 47 (1.537). “Son cifras alarmantes, que se incrementan por día”, dijo este domingo el jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud, Francisco Durán, en su habitual conferencia de prensa en televisión. 

 “Los cubanos están en una situación desesperada (...) Son 60 años, nadie quiere ese gobierno desde hace mucho tiempo. Está habiendo apagones. En La Habana no tanto, pero en el interior hay apagones durante la noche entera, desde las 12 de la noche y la restablecen por la mañana. Tiene que haber un límite, la gente ya no puede más. Es un hartazgo general, tal vez ahora más agravado por el tema del covid. La miseria existió antes del covid, y seguirá existiendo. El comunismo solo genera miseria y represión”, afirmó Landa. Con información de EFE y AFP

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