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domingo, 25 de julio de 2021

“Si Cuba está en la calle, España también”: masiva manifestación en Madrid contra la dictadura castrista

 

Vestidos de blanco, cientos de manifestantes salieron a las calles de la capital española para exigir derechos y libertades en la isla en solidaridad con las recientes protestas. Encabezaron la marcha el cantante cubano Yotuel, el dirigentes español Pablo Casado y el líder opositor venezolano Leopoldo López
Al grito de “si Cuba está en la calle, nosotros también”, una multitud de manifestantes, muchos de ellos cubanos, reclamaron este domingo en Madrid “libertad y democracia” en Cuba, en apoyo a las últimas protestas sociales en este país.

 Esa fue una de las consignas más coreadas, entre banderas de Cuba y de España, en su recorrido por el centro de la ciudad, desde Cibeles hasta la plaza de Callao, con carteles y pancartas en los que se leía “No nos callarán”, “62 años de dictadura y no te enteras”, “Cuba libre” o “Stop represión”. “Más salud, más comida, más libertad”, “Democracia en Cuba, ya”, “En Cuba, 12.000 presos políticos”, “Díaz-Canel, no te quieren” o “No nos dejen solos” fueron otras de las consignas. Fotos con “torturados y desaparecidos” y caricaturas de los dictadores de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Venezuela, Nicolás Maduro; y de Nicaragua, Daniel Ortega, acompañaron también a los participantes. Muchos de ellos vestidos de blanco, como el cantante cubano Yotuel, que subido sobre uno de los vehículos de la organización se dirigió con un megáfono a los manifestantes para “desde el corazón de Madrid” proclamar que en Cuba “la juventud ha dicho se acabó” al régimen del país.

 Para muchos cubanos, “España es la madre patria y una madre nunca abandona a su hijo”, aseveró, para terminar su intervención con proclamas como “abajo la dictadura, viva el pueblo de Cuba”, “viva Cuba libre, abajo Díaz-Canel, libertad”. Acompañado de la multitud, Yotuel interpretó “Patria y vida”, la canción de la que es uno de los compositores y que es considerada “la banda sonora” de las protestas en Cuba. “Patria y vida” fue uno de las lemas de la marcha, en contraposición a la expresión de “patria o muerte” que hace más de seis décadas pronunció Fidel Castro, quien dirigió Cuba entre 1959 y 2008 tras instaurar un régimen socialista.

 Yotuel, voz principal del grupo Orishas, ha apoyado desde Miami (Estados Unidos), donde se concentra buena parte del exilio cubano, las protestas sociales que estallaron en Cuba el pasado 11 de julio. El presidente del PP, Pablo Casado, principal fuerza de oposición en España, asistió a la manifestación y expresó su apoyo al pueblo cubano. “Claro que Cuba es una dictadura. He venido a apoyar a #SOSCuba y @Yotuel007 para pedir democracia y libertad para el pueblo cubano. #PatriaYVida”, escribió en Twitter. En el recorrido, los asistentes también gritaron consignas hacia el jefe de gobierno español, como “(Pedro) Sánchez, dilo, una dictadura”, en referencia a sus comentarios sobre la situación. 

Además de miembros del PP, también estuvieron presentes representantes de esta formación, de la ultraderechista Vox y de la liberal Ciudadanos. Play "Patria y Vida" Tradicionalmente, los gobiernos españoles, tanto de derecha como de izquierda, han evitado usar la palabra “dictadura” para referirse a Cuba, teniendo en mente los importantes intereses económicos en la isla. “Es evidente que Cuba no es una democracia”, se limitó a señalar Sánchez, quien visitó la isla en 2018, antes de que en 2019 lo hicieran los reyes Felipe y Letizia. 

 “NO NOS VAN A PARAR” La bailarina cubana Yaumara Oviedo, conocida artísticamente como La Yayu, declaró a Efe que tras salir de la isla en la que había “nacido presa”, porque a su pueblo le están “”masacrando”, lleva casi dos décadas en España reclamando democracia para Cuba. “Allí hay una desinformación total”, comentó, por lo que calificó de “maravilloso” que los cubanos en el exterior se movilicen como en esta marcha en Madrid para animar a los que están en su país a que “sigan saliendo a la calle”, porque “no vamos a parar”. 

 Las últimas protestas sociales en Cuba estallaron el pasado 11 de julio al grito de “libertad” y según distintas organizaciones fueron reprimidas por las autoridades cubanas con cientos de detenidos y desaparecidos, mientras que la Justicia del régimen castrista ha informado que hasta el momento solo hubo 19 procesos judiciales que involucran a 59 personas y sin juicios sumarios. (Con información de EFE, AFP y Europa Press)

martes, 13 de julio de 2021

Grupos afines al Gobierno toman las calles para acallar la protesta en Cuba

 

El Ejecutivo informa de la muerte de un manifestante en La Habana durante las movilizaciones del lunes
Dos mensajes divulgados este martes en Twitter por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reflejan la tensión que vive la isla tras las inéditas protestas del domingo.

 El primero dice: “La revolución cubana no va a poner la otra mejilla a quienes la atacan en espacios virtuales y reales. Evitaremos la violencia revolucionaria, pero reprimiremos la violencia contrarrevolucionaria. Quien ataca a los agentes del orden, ataca al país”. En el segundo afirma: “La contrarrevolución sueña con una guerra entre cubanos”, y añade: “No vamos a darles el gusto”. En horas de la tarde, las autoridades dieron a conocer que el lunes se produjeron nuevas protestas y disturbios en el barrio habanero de Arroyo de Naranjo durante los cuales ocurrió un enfrentamiento entre policías y manifestantes, en el que resultó muerto un hombre de 36 años llamado Diubis Laurencio Tejeda. 

Según la versión de la agencia oficial ACN, hubo varios lesionados y detenidos cuando el grupo trató de dirigirse a una estación de la `policía “con el objetivo de agredir a sus efectivos y dañar la instalación”. No se precisa cómo ocurrió la muerte. Aunque las calles de la capital y de las principales ciudades del país amanecieron este martes de nuevo en calma —aunque con un fuerte despliegue policial—, las manifestaciones que el 11 de julio sacudieron diferentes ciudades y pueblos del país se han instalado ya en el imaginario colectivo, hasta el punto de marcar un antes y un después.

 Desde el lunes, tras el llamamiento del Gobierno, numerosos grupos de afines han tomado parques y espacios públicos para escenificar su adhesión a la revolución. En el Capitolio Nacional, junto al parque de la fraternidad, donde el domingo se registraron los disturbios más importantes, se reunió más de un centenar de personas al grito de ¡Viva Fidel!, a modo de desagravio por lo sucedido la víspera. 

Según la versión de ACN, en Arroyo de Naranjo “grupos organizados de elementos antisociales y delincuenciales” alteraron el orden, quemaron contenedores, “vandalizaron viviendas” y “agredieron con armas blancas, piedras y objetos contundentes a los agentes y civiles en el lugar”. En los incidentes varias personas resultaron lesionadas, “incluyendo agentes de la autoridad”, y fueron detenidos varios manifestantes. 

Tras los disturbios, salieron grupos de leales armados con palos y bates, como sucedió durante el Maleconazo, la protesta ocurrida el 5 de agosto de 1994 que desembocó en la crisis de los balseros. Manifestantes en contra el Gobierno de Cuba, en La Habana. ¿Qué está pasando en Cuba? Las claves para entender las protestas contra el Gobierno Detenida la ‘youtuber’ Dina Stars por la policía cubana en medio de una entrevista en vivo En aquella ocasión los disturbios del Malecón no fueron a más, salieron a la calle los llamados “destacamentos de respuesta rápida” e impusieron el orden a golpes, y luego más de 30.000 cubanos se lanzaron al mar. 

Sin que de momento se haya producido ese desenlace, las protestas del domingo no tienen precedentes, tanto por su tamaño y dispersión como por la gran repercusión que tuvieron gracias al altavoz de Facebook, Instagram y WhatsApp, que el Gobierno de La Habana considera gasolina incendiaria en estos momentos. Uno de los efectos más claros es que desde el domingo por la noche es casi imposible conectarse a internet a través del teléfono móvil.

 El impacto de lo sucedido ha sido grande en el país. Y si en la calle, en las casas y en los centros de trabajo estos días no se habla de otra cosa, ocurre igual en las jerarquías políticas. Un ejemplo de hasta qué punto las autoridades se han tomado en serio las manifestaciones es la reunión realizada en la tarde del domingo por el Buró Político del Partido Comunista Cubano, a la que asistió Raúl Castro, aunque el expresidente ya no forma parte de ese organismo. 

“Durante el encuentro, se analizaron las provocaciones orquestadas por elementos contrarrevolucionarios, organizados y financiados desde Estados Unidos con propósitos desestabilizadores”, aseguró una nota de prensa publicada este martes por el diario oficial Granma. El texto indicaba que en la sesión se abordó “además la ejemplar respuesta del pueblo al llamado del compañero Díaz-Canel a defender la Revolución en las calles, lo que permitió derrotar las acciones subversivas”. Tanto en el Maleconazo como en las últimas protestas, el trasfondo es el mismo: el gran descontento popular por las penurias económicas y la crisis que atraviesa el país, que ha provocado un grave desabastecimiento y colas de horas para comprar artículos de primera necesidad, escasez de medicinas y de todo tipo de víveres, el regreso de los apagones debido a roturas en varias termoeléctricas, y una situación agravada todavía más por el peor brote de la epidemia de coronavirus —este martes se volvieron a superar los 5.000 casos—, que ha puesto al sistema sanitario cubano contra las cuerdas. 

Y esas condiciones no van a mejorar a corto plazo. El Gobierno cubano admite el malestar ciudadano, pero acusa a EE UU de estar detrás de lo ocurrido y de la manipulación de las redes sociales para favorecer la desestabilización del país. El ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, dijo que lo sucedido el domingo en Cuba no fue “un estallido social; hubo disturbios, desorden. Incluso la prensa internacional reconoce que hubo acciones de violencia en los disturbios, pero no el estallido social por el cual el Gobierno estadounidense ha estado trabajando, de manera oculta o más públicamente en los últimos tiempos”. La tensión es palpable en los discursos y en las redes sociales, la polarización es cada vez mayor. 

Desde el lunes empezaron a ser liberados decenas de jóvenes que habían sido arrestados la víspera, pero no se sabe cuántas personas continúan detenidas. Un cálculo de la agencia France Presse las cifra en 130. El dramaturgo Yunior García, uno de los activistas del llamado 27N, que fue arrestado a las puertas del Instituto Cubano de Radio y Televisión, escribió nada más ser puesto en libertad: “En los múltiples interrogatorios que vivimos quedó claro que nadie desde fuera nos orientó a salir a la calle, que absolutamente nadie nos pagó un centavo por hacer lo que hicimos.

 Pero también dejamos clarísima nuestra posición y nuestras ideas de cambio, en un país que no frena su caída al barranco, con una aguda crisis sanitaria, sin medicamentos ni comida, con una inflación galopante, una deuda impagable, tiendas en moneda extranjera que se expanden como pulpos, un país que se llena de hoteles mientras el fondo habitacional sufre un perenne peligro de derrumbe y los hospitales no dan abasto. Un pueblo donde crece el descontento, el desabastecimiento crónico, los apagones, los presos de conciencia”.

jueves, 8 de julio de 2021

Advierten que se reactivó el “éxodo silencioso” de balseros cubanos por la crisis en la isla

 

La cifra de migrantes interceptados por la Guardia Costera de EEUU desde octubre de 2020 contabiliza ya al menos 536, frente a los 313 en 2019 y los 49 durante el pasado año
l aumento en lo que va de año del número de balseros cubanos que intentan con riesgo de sus vidas alcanzar las costas de Florida (EEUU) ha disparado las alarmas por un “éxodo silencioso”, cuya cara trágica se vio esta semana con la desaparición de 9 de los 22 ocupantes de una balsa naufragada.

 La cifra de cubanos interceptados en nutridos grupos por la Guardia Costera estadounidense desde el inicio del actual año fiscal (1 de octubre de 2020) contabiliza ya al menos 536, frente a los 313 en 2019 y 49 durante el pasado año, en muchos casos en trágicos naufragios como el de este lunes. La embarcación sobrecargada que se volcó 26 millas (40 km) al sureste de Cayo Hueso, en el extremo sur de Florida, lo hizo justo el día en que la tormenta tropical Elsa cruzaba el centro de Cuba, lo que evidencia el grado de desesperación que siente una buena parte de la sociedad cubana. 

 Dos escampavías y helicópteros de la Guardia Costera continuaban este jueves la búsqueda de los 9 cubanos, 7 hombres y 2 mujeres, perdidos en aguas del turbulento Estrecho de Florida, donde muchos balseros han perecido tratando de cruzarlo en su huida de la isla. Este “éxodo silencioso” a través del Estrecho de Florida y en precarias embarcaciones que se ha ido incrementando durante este último año “no va a disminuir, sino todo lo contrario, va a crecer”, aseguró este jueves a la agencia EFE Ramón Saúl Sánchez, presidente del grupo del exilio Movimiento Democracia. 

 Desabastecimiento, represión e ineptitud del régimen Sánchez citó la “ineptitud de la dictadura (cubana), el deterioro de la infraestructura en la isla, la pandemia y la represión continuada del régimen” como causas de esta nueva marcha “silente” de cubanos que intentan llegar a Estados Unidos. No descarta el activista que se pueda desatar una migración masiva, aunque “la dictadura cubana es muy astuta”, dice, y “utiliza todavía esta herramienta como un factor de presión y negociación” con el Gobierno de Estados Unidos, al que le preocupa y mucho la posibilidad de una ola migratoria desde la isla por mar, opinó. 

 De todas maneras, y pese a esta creciente emigración ilegal por mar, no hay ningún indicio de que se pueda hablar de un éxodo masivo. “Pese a que las cifras (de balseros interceptados) han aumentado en el último año comparado con 2019 o 2020, aún se mantienen bajas en comparación con los años en que estaba vigente la ley ‘pies secos/pies mojados’”, derogada en 2017, dijo hoy a EFE Hansel D. Pintos, oficial de asuntos públicos del Séptimo Distrito de la Guardia Costera. Así, en el año fiscal de 2016 y 2017 fueron interceptados 5.396 y 1.468 inmigrantes cubanos por los guardacostas, respectivamente.

 Lo que sí existe es un constante trabajo de los guardacostas para “educar a los inmigrantes sobre los peligros de la inmigración ilegal por rutas marítimas en embarcaciones inadecuadas”, añadió Pintos, cuyo distrito abarca 1,8 millones de millas cuadradas de vigilancia marítima, incluida la mayor parte del Caribe. Estrecho de Florida: cementerio de balseros Pintos se refirió al doloroso naufragio esta semana y confirmó que la Guardia Costera continúa la búsqueda por mar y aire de los 9 desaparecidos. 

 El guardacostas no esconde su gran preocupación por estos viajes marítimos de cubanos en “embarcaciones precarias, construidas de manera rústica con partes recicladas como metales, motores o plásticos y sin equipos de primeros auxilios”. Pero “la gente está desesperada. La frustración ciudadana ha escalado a niveles muy críticos y prefieren lanzarse al mar y tratar de escapar del martirio de vivir en la isla”, dijo Emilio Morales, presidente de la firma de asesoría Havana Consulting Group. “La inflación galopante ha impactado a la gente” mientras el Gobierno “ha asfixiado” con sus medidas a las familias cubanas y “el salario ya no alcanza ni para una semana”, resaltó el economista cubano.

 En cuanto a la posibilidad de un éxodo masivo, opinó que solo se puede producir “si el Gobierno cubano lo provoca abriendo las fronteras como lo hizo en 1994”, cuando se produjo la denominada “crisis de los balseros”, en la que 50.000 cubanos se lanzaron al mar para alcanzar la costa estadounidense. 

 Sin embargo, aclaró Morales, una acción de este tipo “podría interpretarse como un acto de guerra” de Cuba y, dado los problemas migratorios con que lidia en estos momentos la Administración de Biden en la frontera sur, “no creo que permita este tipo de chantajes del Gobierno cubano”. Posibilidad de un éxodo masivo A juicio de Morales, el Gobierno cubano “ya no tiene apoyo popular y está ahora mismo dando tumbos en su misión de reinventarse, sin un centavo, perdidas las pocas línea de crédito que tenía” y con aliados como China y Rusia cerrados ya a prestar a un país “mal pagador”. Se estima que más de 2,5 millones de cubanos residen fuera de la mayor de las Antillas, en torno a un 10% de sus 11,2 millones de habitantes. (Por Emilio J. López - EFE)

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