miércoles, 22 de junio de 2022

Caso Lola: sepa las diferencias entre el juez y la fiscal y los detalles inéditos del expediente

Fuente El Pais
Patrullero de la Policía. Foto: Darwin Borrelli. Que el cuidacoche Ángel “el Cachila” Moreira no estuvo en Valizas la fecha del crimen. Que sí estuvo. Que es un mitómano y un drogadicto y brindó declaraciones contradictorias. Que dio detalles exactos de los últimos minutos de Lola Chomnalez e incluso relató que se sentó a su lado cuando ella estaba malherida. 

Que mintió porque la Policía lo presionó. Que describió en forma minuciosa la zona conocida como “los Arinos” donde apareció el cuerpo semienterrado de Lola, a unos 150 metros de la playa. Que la chica estaba a dos metros del agua y le compró estampitas. Que relató que la mochila de Lola era negra cuando era fucsia. Esas son algunas hipótesis que dividen a la Justicia y a la Fiscalía, a dos días de la absolución del cuidacoche riverense ordenada por el juez de Rocha, Juan Giménez Vera, en una sentencia de 58 páginas, fundada y con muchas citas doctrinales.

 La fiscal de Rocha, Jessica Pereira, tiene tres días de plazo para anunciar si apelará la sentencia. En la víspera, Pereira estudió el dictamen y hoy anunciará si recurrirá o no dicho fallo. Luego, la fiscal tendrá 10 días para presentar el escrito. Es casi un hecho de que la fiscal Pereira apele la sentencia que absolvió al “Cachila” de un delito de encubrimiento, ya que fue la propia representante del Ministerio Público la que había solicitado en 2019 esa tipificación para el cuidacoche de Rivera. 

 “Es muy probable que apelemos el fallo del juez Giménez Vera. Hay argumentos para sostener la condena de Moreira”, señaló la fiscal Pereira a El País. Los abogados de la familia Chomnalez, Juan Raúl Williman y Jorge Barrera están en línea con la teoría del caso del fiscal anterior, Jorge Vaz, el que entendió que “el Cachila” era coautor de homicidio. Es decir, ambos penalistas no están de acuerdo con la actual fiscal Pereira, cuya hipótesis plantea que el cuidacoche encubrió un asesinato. “Tengo mis dudas sobre la mitomanía” de Moreira, dijo Williman a Montevideo Portal. 

Y agregó: “siempre se supo que el acusado presentaba incongruencias en su relato. En las declaraciones, que son varias, (Moreira) va y viene, pero él se ubicó en el lugar”. La familia Chomnalez tiene una teoría del caso distinta a la del juez de Rocha. Considera que en el crimen de Lola participó más de uno.

 Como el expediente se sustancia bajo el régimen del viejo Código de Proceso Penal, la víctima no tiene posibilidad de apelar un fallo judicial. “La familia respeta el fallo, pero no lo comparte”, dijo Williman a El País. Según el penalista, “el Cachila” hizo descripciones del lugar donde fue llevada Lola, dio detalles de su vida y de sus actividades y de cómo cayó el cuerpo de Lola en la arena, hechos que no salieron en las noticias.

 El 7 de abril de 2015, la situación del “Cachila” se complicó desde el punto de vista judicial. Una persona allegada al cuidacoche hizo una llamada anónima a la Policía, tras tener una discusión con el riverense. Durante dos días, Moreira declaró en calidad de indagado, según el documento al que accedió El País. Jueza Silvia Urioste: ¿Sabe de qué lo están acusando? Moreira: Por la muerte de la gurisa y que dicen que hay un testigo que me vio, que me digan qué ropa yo tenía, cómo andaba vestido, se equivocan. Yo siempre uso tenis blanco, pantalón de tela y gorro. 

Nunca sin gorro. Nunca anduve de mochila colorada. Jueza Silvia Urioste: ¿Usted nos va a decir la verdad? Moreira: Si. Jueza: ¿Usted sabe algo de la chica que murió? Moreira: Vi a la muchacha acostada con la pierna para abajo y el bolsito al lado. Ese que está en la foto (que le mostraron en el Juzgado). Yo la vi enterrada solo las piernas y donde ella estaba había una casa de madera en la playa, son las que hacen para las ventas.

 En las tierras que son así (hace gestos de ondulación). Jueza: ¿Había alguien cerca? Moreira: Iban caminando para allá (...) Ella tenía un pantalón como el de la foto y esa mochila estaba al lado de ella. La mochila era negra (en realidad era fucsia). El monedero nunca lo ví. No sé si tocaron la mochila de ella. Jueza: ¿Usted le contó a alguien que vio un cuerpo? Moreira: No, nunca conté a nadie. Jueza: ¿Estaba lejos o cerca del mar? Moreira: Faltaban dos metros para que el agua la tocase.

 No llegué a donde estaba la muchacha. La jueza Urioste fue trasladada a Montevideo. Hoy el titular del Juzgado de Rocha es el juez Juan Giménez Vera. En su extensa sentencia, el magistrado duda de las declaraciones del Cachila, un mitómano analfabeto que dio cinco versiones distintas en el Juzgado. El fallo del juez, fechado el lunes 20, señala que Lola fue encontrada semienterrada debajo de unos arbustos, a unos 150 metros del agua y luego de unas ondulaciones y advierte que el color de la mochila de la joven argentina era fucsia y no negra como testificó Moreira.

 “Yo declaré cosas malas, equivocadas. Estaba muy drogado, pasaba fumando pasta base”, dijo el cuidacoche a El País minutos después de quedar en libertad en la noche del lunes 20. En su sentencia, el magistrado advierte: “No hay pruebas ni de su participación (el “Cachila”) en el homicidio imputado primariamente, ni en el encubrimiento cuya condena ahora se busca” por parte de la Fiscalía. Tras analizar todos los estudios científicos del caso, el juez Giménez señala que los estudios de ADN descartan la presencia de Moreira en el lugar del crimen. Sí confirman que el hoy imputado, Leonardo Sena, ultimó a Lola, ya que su sangre y la de la joven se encuentran mezcladas en el DNI de Chomnalez.

 Y en la toalla de Lola se halló una mancha de sangre de Sena. “Por tal medio probatorio (examen de ADN, el imputado (Moreira) no resulta presente en la escena del hecho, lo que nos lleva a otear en los otros (imputados) que han sido diligenciados hasta el dictado de la presente (sentencia), para verificar la acreditación o no de la base fáctica descrita en la demanda”, advierte el magistrado. 

 El juez señala que ningún giro realizado por el cuidacoche entre el 1 de enero de 2014 y el 9 de mayo de 2015 de un local de cobranza fue realizado desde Rocha. Y concluye: “No existe duda en la decisión que se está adoptando, sino, certeza. Certeza de la ausencia de pruebas que permitan concluir que (Moreira) es responsable de un delito de encubrimiento”. 

 Salió a caminar por la playa y se cruzó con un asesino En la última fotografía de Lola Chomnalez en el expediente judicial, se la ve jugando con un bebé en el balcón de un “rancho” de Valizas observando a la cámara con una mirada cándida. Tres horas más tarde, el amigo de un adolescente hijastro de la madrina de Lola, la vio perderse por el camino de arena que lleva a la playa. 

Laureano, hijo del pescador Ricardo Giamberini, declaró a la entonces jueza de Rocha, Silvia Urioste, que esa fue la última vez que la vio con vida. A pedido de la magistrada, Laureano elaboró un croquis del trayecto que hizo Lola en dirección a la playa. Laureano fue uno de los hijos del pescador que encontró el cuerpo sin vida de Lola, en una zona que ya había sido patrullada. 

Por esa razón fue indagado. El 30 de diciembre de 2014, tres hijos del pescador Giamberini, encontraron los restos de la joven semienterrados en la arena en una zona de acacias, entre los balnearios Barra de Valizas y Aguas Dulces. El cuerpo se encontraba a 150 metros de la costa, cerca de una cañada denominada “El Arinos”. Un día antes, la madrina de Lola, Claudia Fernández, había denunciado a la Prefectura Nacional Naval la desaparición de la joven.

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