lunes, 9 de junio de 2014

Rios revueltos


Mientras insiste en su “tercera vía”, el jefe de gobierno afianza lazos con el progresismo, pero peronistas en Pro y referentes bonaerenses prefieren al líder del FR.

 Mientras repiten que la “tercera vía”, camino equidistante y alejado del PJ y la UCR, se mantendrá en el tiempo, Mauricio Macri y los principales dirigentes de Pro ya tienen casi completo el álbum de fotografías con los principales dirigentes de UNEN. Las fotos del fin de semana pasado con Ernesto Sanz y Elisa Carrió junto a Macri en Gualeguaychú, y la de este fin de semana, en la que el jefe de gobierno se juntó con el gobernador radical Ricardo Colombi, son una evidencia clara de ese acercamiento. ¿Son esas instantáneas una muestra de un acuerdo inminente? ¿O la opción de un acercamiento a un aliado reciente como Sergio Massa aún está en la mente de Macri y la primera plana de Pro? El propio Macri dio una pista el miércoles, cuando dijo que tenía “más cercanía” con UNEN que con el peronismo, representado por Massa como principal presidenciable no kirchnerista. Dos ministros del gabinete porteño, un alto funcionario y varios legisladores de peso lo confirman. “Mauricio dijo lo que siente. Hoy por hoy no se sienta ni loco a negociar con Massa”, afirmó un dirigente de asiduo trato con el jefe de gobierno porteño. Para un miembro del gabinete, “Macri y UNEN son complementarios, ellos tienen estructura nacional y les falta un candidato presidencial fuerte, y nosotros al revés”, afirmaron desde uno de los despachos de Bolívar 1. Los ejemplos de ese acercamiento sobran: los radicales Oscar Aguad (Córdoba), José Cano (Tucumán), Julio Cobos (Mendoza), Atilio Benedetti (Entre Ríos) o Eduardo Costa (Santa Cruz) son sólo algunos de quienes necesitan de la ayuda de Pro para ganar en sus provincias. “Nuestro objetivo es que la mitad de las provincias que hoy gobierna el peronismo sean gobernadas por otro signo político”, afirmó el ministro de Gobierno, Emilio Monzó. El consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba; el influyente secretario de Gobierno, Marcos Peña, y la senadora Gabriela Michetti son de los más entusiastas defensores de un acuerdo, aunque sea parcial, con UNEN. También desde la Cámara baja, con Patricia Bullrich y Laura Alonso como ejemplos, hay un “proceso de acercamiento”. Pero no todo es uniformidad. El jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta, que tiene una extensa relación personal y trato frecuente con Massa, opina -según pudo saber LA NACION- que hoy por hoy la “mejor opción” está en los radicales de las distintas provincias y no en el FR. “Hoy quieren lo mismo, pero si eso cambia podría variar la situación”, afirmaron cerca del jefe de Gabinete y candidato a la sucesión de Macri en la ciudad, que fue parte del difícil acuerdo Macri-Massa en octubre. La hipótesis es extrema, pero existe: en caso de que Massa bajara en las encuestas y aceptara ser candidato a gobernador, los puentes volverían a tenderse. Desde el massismo lo rechazan de plano. El intendente de Vicente López, Jorge Macri, y los legisladores peronistas Cristian Ritondo y Diego Santilli también tienen afinidad con Massa, aunque no lo expresen: este último abortó semanas atrás la conformación de un bloque massista en la Cámara alta. Ritondo, en tanto, se sacó una foto con Massa hace dos semanas, pero Macri no lo reprendió. “Te sirve para levantar el perfil”, lo habría alentado según pudo saber LA NACION. Los ex gobernadores peronistas Ramón Puerta y Juan Carlos Romero, amigos del jefe de gobierno, necesitan una confluencia entre Macri y Massa para sobrevivir, aunque ambos parecen transitar la etapa de declive en sus carreras. Otro gran foco de conflicto se da en estos momentos con decenas de dirigentes bonaerenses que en octubre fueron candidatos del Frente Renovador (entonces aliado al macrismo) y que hoy dudan entre Pro (con María Eugenia Vidal como candidata a gobernadora) o irse con el ex intendente de Tigre. Desde el macrismo relativizan alejamientos de referentes bonaerenses, como el periodista Walter Queijeiro en Quilmes, Gustavo Menéndez en Merlo y Gustavo Morán en Zárate, sumados a los intendentes Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), hoy en el massismo. Tampoco se muestran preocupados por el “estancamiento” en la intención de voto de Vidal, que sigue con sus recorridas bonaerenses. “La provincia es un problema para todos. Pero con que Mauricio traccione hacia arriba y no tengamos un Herminio Iglesias que nos espante votos estaremos bien”, evaluó otro referente macrista.

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